30 jun. 2008

METABLOGGING

"Vivimos en un mundo de individuos hiperexpresivos: individuos que hablan de sí mismos en cosultorios donde exploran diferentes terapias, individuos que se visten de tan o cual manera sabiendo que de ese modo favorecen las condiciones por las cuales podrán constituir tal o cual identidad, individuos que registran sus acciones a través de cámaras y envían estos registros a su familia o sus amigos o las ponen en el dominio público, en espacios como You Tube. Es probable que nunca haya habido una situación semejante a la de nuestro mundo, donde el dominio de lo escénico haya estado tan extendido como lo está entre nosotros, donde todo el mundo haya estado, de manera rutinaria, compelido a ponerse en escena" - Reinaldo Laddaga, en "El ensayo en tiempos del blog" , Revista de cultura "Ñ", Sábado 12 de Enero de 2008 -

"De la imagen del pescador que ahora está lanzando su enorme red en altamar, al arquitecto no le importará más que calcular las proporciones de esa red: 98,5 por ciento de huecos o agujeros entre nudos, y apenas 1,5 por ciento de materia concreta hilo. Él únicamente mide vacío; no vino aquí para llenar el mundo de edificios. (...) En la Aldea Global atada, amordazada con los hilos de la comunicación instantánea, alguien está calculando en aquellos huecos o agujeros entre nudos la medida exacta de lo impalpable" - Héctor Libertella, en "Contagiosa Paranoia" de Rafael Cippolini -

Digo, "Metablogging" como acción de pensar al blogging desde el blogging (un hacer autorreferencial)

Escribo, el propio proceso de escritura es viaje; me transporta e invierte. Así, transfigurada en lectora accedo a la red que interconecta los textos/tejidos que leí y cito. Textuales, implícitas, explícitas, virtuales, analógicas, anacrónicas, sincrónicas, citas a imágenes visuales, auditivas, táctiles, huellas adheridas a lo que escribo, las reescribo.

El cursor titila en la hoja virtual de la pantalla de mi ordenador, estoy escribiendo otra entrada en mi blog, hago una pausa, abro otra “pestaña” en mi explorador, me lleva a otros “sitios” y busco datos, referencias, de repente me encuentro visitando la blogósfera, leyendo a otros bloggers.

Viajando a través de la red virtual de la Web, por ahora 2.0 (al menos hasta la llegada de la auspiciada Web 3.0) y de ese otro entramado ¿real? ¿virtual? de la escritura, percibo que aquí, en estos microespacios personales de los blogs, aquellas citas como marca de otros textos, grabadas en el inconsciente de cualquier escrito se hacen “conscientes”, se evidencian y de alguna manera constituyen la “id-entidad” de sus contenidos textuales (visuales o sonoros).

La experiencia del Blogging revierte algunas prácticas y categorías tradicionales a la hora de hacer y pensar la escritura. La acción de “publicar” (crear el espacio de publicación) es anterior a la de escribir. El concepto de blogger cuestiona al de autor tradicional, la autoría se desdibuja en estos espacios, ¿es el que escribe el blog el único que autoriza sus textos? en ellos juegan otros "co-autores", que se suman en los comentarios a las entradas, o por medio de los enlaces del blog a otros sitios, a través de los permalinks, los trackbacks, del blog-roll, las fuentes a las que el blog está suscripto (RSS). Se construye así un sistema de lecto/escritura de feed - back, que disuelve la diferenciación entre autor/escritor - lector/receptor, actualizando la bidireccionalidad que los relaciona; en este ida y vuelta es que el texto se autoconfigura como resultante de una red de textos a la que está anudado, y que en definitiva es la que le otorga su más amplia "significancia". Surge otra vez la cita, pienso en la visión profética de R. Barthes cuando ya en 1968 decía, “para devolverle su porvenir a la escritura hay que darle la vuelta al mito: el nacimiento del lector se paga con la muerte del autor”

Sigo escribiendo y me pregunto, ¿por qué escribimos en blogs? Podrían ser infinitas las respuestas, y quizás es por eso, porque las preguntas y las respuestas son muchas, porque el blogging implica un lugar de borde, de indefiniciones, y entonces, de cierta “amplitud espacial” que invita a sumarse; un dispositivo heterogéneo, contenedor de subgéneros que se entrecruzan; una experiencia móvil, provisoria, en constante construcción que permite seguir accionando el “motor de búsqueda” y que la pregunta siga circulando.

Hasta aquí llegué, publico otra entrada, esta, vuelvo a leerla, porque quizás la modifique... mientras escucho “Groove salad” un contínuo, mezcla de ambient, chill-out y algo más, desde el reproductor de audio que hace poco le agregué a mi blog ( le hacía falta un poco de música...)

DIFÍCIL Civilización Los Piojos

El heredero al trono ruso,

tiene hemofilia y Rasputín

aparece para curarlo

un gran pez.

Y plaza Constitución,

peleando los puestos de pie

apago la televisión

adiviná en que pienso...

Es tan difícil olvidar tu sensación

como tu piel nena no hay como tu olor.

Es tan difícil todo de nuevo empezar

sólo te pido nena otra oportunidad.

Y voy besando tu recuerdo en el dolor

y vas buscando una sonrisa alrededor

nada tiene sentido nada para mí, no

no me interesa nena si no estás aquí.

Y camino en el dolor

anestesiado y sin razón.

Y camino en el dolor

anestesiado y sin razón.

Es tan difícil olvidar tu sensación

estoy llorando como un chico en un rincón

desesperado, quiero abrazarte otra vez

quiero contarte, todo lo que habrá después.

Nada para hacer, solo

nada para hacer, solo

nada para hacer, si no estás, si no estás acá.

Y camino en el dolor

anestesiado y sin razón.Y hoy camino en el dolor

anestesiado y sin razón.

Una ilusión, se necesita siempre una ilusión

una pasión, se necesita siempre una pasión.

Nada para hacer, solo...

9 jun. 2008

ARTE

¿“Contemporáneo” “Posmoderno” o “Poshistórico”?

Después de visitar la reciente Feria de Arte Contemporáneo de Bs As, arteBA 2008, me fui pensando en dos cuestiones, a las que me voy a referir a continuación. Una de ellas: la sensación más fuerte que me llevé de aquella visita es que, cada vez con más énfasis se evidencia la impronta de “Feria” que posee arteBA, demasiado explícita la exposición de arte como mercancía, sin atender demasiado la especificidad del tipo de mercancía se está vendiendo. Me parece que es necesario respetar las características propias del “producto a vender”. No es el mismo dispositivo de venta al que se recurre, a la hora de vender latas de tomate en un supermercado o vender arte en este tipo de eventos, y en ciertos casos, al pasar por algunos stands sentí que pasaba frente a una góndola que exhibía unos al lado de otros, amontonados, objetos en serie, comestibles/consumibles, iluminados por una luz homogénea, que imposibilita la generación de "microclimas". La exposición de cada objeto o práctica artística, para la venta o no, requiere de cierto espacio físico privado y particular para cada uno de ellos, libres de contaminación visual de otros objetos, señalizaciones, etc; que no forman parte del "texto artístico". Ese espacio da lugar a una mejor participación activa por parte del espectador, para dialogar con dicha producción. Este fue uno de los parámetros que según mi observación no fue respetado en gran parte de los espacios exhibidores de arte. Eso si, los espacios que representaban a las marcas ocupaban lugares de privilegio, mostraban un cuidadoso orden, diseño y "espacialidad", que competían visualmente, de modo notable, con varios de los stands de galerías y espacios de arte.

Stand Chandon - A propósito de éste; en el Suplemento "Ñ" Sábado 07/06/08, sección Galeria, Patricia Kolesnicov publicó una nota titulada "Punk is dead, pero bien dead" que hace referencia a la presentación en arteBA de Malcom McLaren, uno de los propiciadores del "Punk", invitación auspiciada por Chandon (evento VIP + Punk - contradictorio no?) interesante nota, para tener en cuenta...

Converse en arteBA - Patrocinador del sector de videos - celebrando un siglo de originalidad, desde la creación de la zapatilla All Star en 1908 -

Pero no voy a seguir deteniéndome en este aspecto que retomaré seguramente en otra entrada, ya que implica un análisis mucho más complejo que va más allá de mi modesta percepción y opinión personal. La segunda cuestión, y refiriéndome ahora al concepto de “Contemporáneo” es la de elaborar más detalladamente algunas conclusiones sobre los modos de denominar las producciones artísticas que se están elaborando en la actualidad. Para ello, me voy a basar en algunos de los temas referidos a esta problemática, abordados por Arthur Danto en su libro “Después del fin del arte - el arte contemporáneo y el linde de la historia”. Dicho texto, ya en su título anticipa algunas cuestiones sobre cómo definir al arte actual, para de algún modo enmarcarlo en un concepto, a partir del cual puedan desarrollarse futuras teorizaciones. Danto presenta, entre otros temas, el del rol decisivo de la crítica y de la historia en la configuración de las representaciones sociales del arte y de artista, que en sucesivos momentos históricos, diversas sociedades fueron elaborando. Otros de los temas nucleares que desarrolla dicho texto son, el de las fronteras temporales que establece el discurso histórico para la periodización del arte, y el de los límites que marcan el espacio conceptual que define lo que puede ser considerado arte, y lo que no. De alguna manera, el análisis que hace Danto respecto al arte contemporáneo se basa en que cualquier estudio de un texto o producto artístico implica ubicar al mismo en un sistema de relaciones con su contexto temporo-espacial y social. Lo determinante sería entonces la circulación del mismo, instancia intermedia que articula la de producción (origen) y la de interpretación (destino). Para elaborar una periodización del arte, A. Danto construye una secuencia de segmentos temporales, en los que ubica obras que comparten rasgos pertinentes, que las define como “Renacentistas”, “Románticas”, “Contemporáneas”, etc. El marco o contexto en común que las agrupa en un determinado período histórico es el de un mismo sistema narrativo. Lo que señala el fin de una etapa es la culminación de una narrativa maestra, o sea la muerte de un sistema textual que determina hábitos productivos y de definición. El anclaje de Danto se sitúa en el concepto de narrativa, como sistema de relaciones intertextuales. La vida social es no textual, la misma produce textos, éstos representan la materialización de las prácticas sociales. En consecuencia, la observación de Danto se dirige a la relación entre textos que por sí mismos “dicen” algo sobre las sociedades que los elaboran. Danto comienza a periodizar las producciones y prácticas artísticas a partir del S XV "Renacimiento", ya que según su criterio, el concepto de arte por el arte, producido por actores sociales llamados “artistas”, empezaría a desarrollarse recién en aquellos tiempos. Este autor toma como punto de partida el momento en que el arte comienza a definirse como tal, a mostrar cierta autonomía, y a teorizar sobre sí mismo, características que se revelan en la aparición del primer texto escrito sobre Historia del Arte, “La vida de los mejores pintores, arquitectos y escultores italianos” (1550), cuyo autor fue el artista Giorgio Vasari. El primer período sería entonces, el correspondiente a la primera narrativa llamada “Mimética”, que abarcaría el tiempo comprendido entre el S XV y fines del S XIX.

Rafael de Sanzio - "Dama del unicornio" - 1505 -

La operatoria que funciona en esta narrativa es la de la mímesis, la cual organiza la práctica artística en torno a la semejanza de la representación con el mundo percibido/representado. La representación del espacio desarrollando una perspectiva central, el punto de vista ubicado a la altura del ojo del observador, el uso del color “local”, enfatizan este interés por hacer del cuadro una ventana al mundo, un doble de la realidad percibida. El segundo período o segunda narrativa, es la denominada “Moderna”, y cronológicamente comenzaría a partir de las últimas décadas del S XIX, momento correspondiente a los inicios del posimpresionismo, específicamente con la obra de Van Gogh y Gauguin, en sus obras la pintura deja de ser una ventana transparente al mundo, las huellas de la pintura se dejan ver, la “representación” como signo ficcionl del mundo se pone en evidencia.

V. Van Gogh - "Habitación" - 1889 -

El fin de la narrativa modernista, estaría situado a mediados de la década del 60’, más exactamente en 1964 cuando A Warhol realiza y exhibe por primera sus famosas “Brillo Box”, reproducciones exactas de los envases originales de una reconocida marca norteamericana de estropajos.

Andy Warhol - "Brillo Box" - 1964

Danto ve allí un punto de inflexión en lo que hace a las prácticas artísticas, que no tan solo marca el fin de la narrativa modernista sino el “fin de la historia del arte”. En el caso del desarrollo de esta última narrativa maestra, la operatoria que funciona como central es la de la autorreferencialidad, la mímesis no dejará de existir, pero sólo será una posibilidad entre otras. Cuando A Danto se refiere a lo autorreferencial hace alusión a que ahora el interés de la pintura se vuelca hacia si misma, no le interesa el relevo del mundo exterior, sino que se configura a sí misma como un mundo autónomo que elabora sus propias leyes. La realidad sobre la que trabaja el artista se encuentra no en la naturaleza, sino dentro de los márgenes del campo gráfico. El arte en su afán de definirse a sí mismo a través de sus obras y manifiestos, de ir tras la búsqueda de sus propios límites, transita por una rápida sucesión de “ismos”, las vanguardias artísticas elaboran grandes mandatos acerca del “deber ser del arte”, dicho camino llega a su instancia culminante con surgimiento del arte conceptual, durante la década del 60’, cuando algunas de sus más rígidas vertientes evidencia un grado casi absoluto de desmaterialización de la obra de arte. Una vez culminada la narrativa modernista, Danto declara también el fin de la historia del arte, y la entrada a la llamada “Era Poshistórica”. No tan sólo acontece entonces el fin de una narrativa, sino el de las narrativas maestras. Esto significa que dicha era no elabora un mandato preponderante acerca de lo que el arte “debe ser”. No existe por consiguiente, en esta etapa, un determinado sistema intertextual hegemónico, lo que se observa es la convivencia de una heterogeneidad de prácticas y objetos artísticos, de modos productivos, relacionales y receptivos de los mismos, con características novedosas o retomadas del pasado. En el término Posmoderno, el “pos” también aparece, y de alguna manera habla de la superación de lo moderno pero a la vez de la pervivencia de algo del mismo. Danto prefiere denominar al arte después del fin de la narrativa modernista o del fin del arte, con el término poshistórico, porque lo que caracterizaba a lo moderno: el espíritu de progreso, cambio constante, búsqueda de lo novedoso y de una unidad estilística con pretensión de una dirección narrativa determinada, dejaron de manifestarse como parámetro ineludible. Danto descarta también el término Contemporáneo para nombrar al arte producido desde mediados de los 60’ hasta la actualidad. Dá cuenta de que este concepto alude más, a una situación en la que las producciones artísticas estuviesen compartiendo un mismo tiempo, por lo que no sería adecuado definir con este término a obras realizadas hace cuarenta años y a las producidas en la actualidad. Lo que ocurre para Danto, con los términos “Contemporáneo” y “Posmoderno” es que aluden a criterios o estilos identificables, por lo que no se adecúan a definir a este arte que él prefiere denominar “Posthistórico”, ya que el único elemento unificador o constante que podría presentarse como “norma” en este período, es casualmente la ausencia de normas.

3 jun. 2008

Nuevos discursos acerca del fin
La red como estructura de discontinuidad
Quizás por alguna influencia del pensamiento Hinduísta/Taoísta, algunos discursos producidos por culturas occidentales se desarrollan a partir del dualismo del ser de las “cosas”. Así es que, en ocasiones, para definir lo que un objeto o sujeto “es” se parte de lo que “no es” tomando como parámetro su aspecto negativo.

Es notable como en la posmodernidad se desarrollan en varias áreas de la cultura conceptos que se definen por lo que “no son”, o que “nacen” al anunciar la “muerte” o el fin de otro. Pareciera ser que hacia fines de un período o etapa histórica, se hace perceptible un pensamiento aparentemente “apocalíptico”, algo de esto se evidencia a partir de la culminación de la era moderna, a fines de los 60’, cuando entramos en la llamada era posmoderna. Hoy se producen, con frecuencia, textos que revelan discursos apoyados en este tipo de pensamiento. Para dar algunos ejemplos de ello; en el campo de la ciencia Fritjof Capra en “El tao de la física” (1982), alude al fin del positivismo científico; en el área de la filosofía Robert Peperell en “The post-human condition” (1995) tematiza sobre el fin de una concepción clásica del humanismo, y éste hace “cita” a su vez de un texto de J. F. Lyotard, “La condición posmoderna” (1979), que trata acerca del fin de la modernidad y de sus “metarrelatos”. Por su parte, Francis Fukuyama en su libro “El fin de la historia y el último hombre” (1992), ya desde el propio título anticipa su temática central, el fin de una concepción de la historia que dá origen a otra. Otros autores, aportaron su macrovisión del mundo actualizando miradas y modos de análisis aplicados al ámbito del pensamiento occidental, para ello plantearon la abolición de criterios que agotaron su capacidad de producir y hacer circular nuevos sentidos. Entre ellos, Jacques Derrida al introducir su concepto de “Deconstrucción” (“La escritura y la diferencia”, 1967) desmantela los sistemas filosóficos predominantes en la modernidad. Michel Foucault, mientras tanto, anuncia la muerte del hombre en “Las palabras y las cosas” (1968) señalando, “El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin.”(375); gran parte de su obra revisa y replantea conceptos como los de humanidad, humanismo, poder, saber y discurso desarrollados desde una perspectiva originada a partir del “Iluminismo”. Jean Baudrillard en “Cultura y simulacro” (1978) elabora un nuevo concepto de “lo real”, según su opinión lo que se ha instalado en las sociedades de hoy es la “realidad del simulacro” el funcionamiento de lo “hiperreal”. Luego, más específicamente en el campo del arte, Arthur Danto en “Después del fin del arte” (1999) reformula viejos conceptos de arte y artista elaborados a partir del Renacimiento. Los mismos no se adecuan al momento de definir nuevas prácticas y producciones artísticas surgidas desde fines de la década del 60’, momento en el que llega a su fin la “narrativa” imperante durante la modernidad. Por último, me detengo al citar a Roland Barthes, quien desarrolla una relectura de conceptos fundamentales en el área de la Literatura, como los de lenguaje, texto, autor y lector. En un fragmento de “La muerte del autor”, en “ El susurro del lenguaje” (1987, 1968) declara, “para devolverle su porvenir a la escritura hay que darle la vuelta al mito: el nacimiento del lector se paga con la muerte del Autor”.

A mi modo de pensar, R. Barthes inaugura una mirada que percibe otros usos y modos del lenguaje, otros funcionamientos del texto y, a partir de estos ejes descubre una nueva escritura que borra la preeminencia de un individuo/autor “que autorice” al texto, por el contrario es el propio “texto” (del latín “tejido”, “red”) entendido como “Intertexto” o entrecruzamiento entre textos, el que es en sí mismo productor de sentidos. En definitiva sería entonces la circulación del texto y la posterior recepción del mismo, por parte del lector, la verdadera puesta en marcha de la maquinaria productora de sentidos y de una red de significancia. Este modo de pensar la escritura y los lenguajes muestra una configuración “espaciaL" del texto, el mismo no puede ser “interpretado”, o “atravesado” ya que no posee fin, su estructura “reticular” multiplica y genera permanentemente resignificaciones, disuelve la categorización jerárquica y unidireccional de “autor” - “lector”. Estos roles se desdibujan, se dinamizan y se intercambian continuamente en un juego de interactividad propuestos por el texto. Estas nociones relativas al ámbito del lenguaje y la comunicación anticipan ya, de algún modo, las prácticas comunicacionales y sociales que se pusieron en marcha a partir del desarrollo de la Web.

La tecnología comunicacional asume un rol protagónico en la actualidad, transformándose en herramienta que posibilita la producción y circulación de sentidos, siempre en constante proceso de actualización, movimiento que enlaza principio y fin en un continuo devenir.