27 abr. 2009

Al ritmo de la semiosfera

La noósfera, la biosfera y, porque no hasta la oósfera, configuran un entrelazado de concatenaciones orgánicas que, de algún modo, aunque no azaroso, van a derivar a los terrenos de la Semiosfera.
Fue Yuri Mijail Lotman quien siguiendo algunos trazados del científico V.Vernadski generó todo un mapeo semiótico del cual surge este complejo territorio al que le dio el nombre de Semiosfera. Un macroespacio cultural vivo donde contínuamente se producen tráficos de sentidos tejidos por lenguajes y textos activos que se contaminan, se interfieren e interdefinen en él.
A propósito de ésto, cuentan aquí una anécdota referida por Lotman en algún momento de sus múltiples merodeos: "Un conocido matemático ruso, P.L. Chebysev, dictó una conferencia dedicada a los aspectos matemáticos del corte de los vestidos. A la conferencia se presentó un público diferente del habitual: sastres, señoras á la mode, estilistas...El conferenciante comenzó pronunciando las siguientes palabras. "Admitamos, para simplificar, que el cuerpo humano tenga la forma de una esfera." Finalizada la frase se produjo una fuga general, el público se diezmó y quedaron sólo los matemáticos, que no encontraron nada de extraño en semejante exordio." Dicen luego que Lotman comentó acerca del episodio: "El texto ha "seleccionado" al público a su imagen y semejanza"

En la semiosfera, un universo se mueve al ritmo de los juegos y reglas que movilizan las relaciones entre diversos elementos y sistemas de significancia, estableciendo transformaciones de sentidos en los viajes de idas y vueltas. Del centro y sus estabilidades a la inestabilidades de la periferia, en las fronteras y bordes, las circulaciones se establecen quizás, como los sitios de mayor dinamismo. Ya sea que se trate de tráficos internos ocurridos dentro de cada semiosfera, o de aquellos que conectan a unas con otras.
Los sistemas de sentidos se definen, en parte y desde cierta mira, como una estructura relacional entre variados textos (como complejos amasados de "modos de significar"), diversos sujetos de sus producciones, recepciones y usos, y las diferentes situaciones comunicacionales generadas en ellos. Todo esto a su vez comprometido en un campo de fuerzas tensionales, como lo son entre otras, las de cambio y permanencia. Aquí, otra ubicación fronteriza, donde las semiósferas hacen sus transacciones. De allí acontecen las reconfiguraciones, alimentadas por los diferenciales mecanismos de activación del sentido (o de los sentidos) surgidos mayormente en las "situaciones interrelacionales periféricas."
La semiosfera de Lotman prefiere antes que las oposición, el continuum: "Se puede considerar el universo semiótico como un conjunto de distintos textos y de lenguajes cerrados unos con respecto a los otros. Entonces todo el edificio tendrá el aspecto de estar constituido de distintos ladrillos. Sin embargo, parece más fructífero el acercamiento contrario: todo espacio semiótico pueder ser considerado un mecanismo único (si no como un organismo). Entonces resulta primario no uno u otro ladrillo, sino el "gran sistema", denominado Semiosfera. La semiosfera es el espacio semiótico fuera del cual es imposible la existencia misma de la semiosis" - La semiosfera I
Elementos de los más diversos se enlazan en un "ecosistema", los modos en que transitan y los transitamos desencadenan sus movimientos internos y externos. Las semiosferas se tocan y encuentran puntos de intersección, donde la semiosis como mecanismo productor de sentidos se reactiva provocando efectos diferenciales. Hoy, más que en otros momentos, con mayor frecuencia, aquí y allá, somos capaces de percibir cómo se superponen las coordenadas temporo-espaciales, en los tantos discursos, textos y lenguajes circulando, en nosotros mismos y en nuestras "relaciones con". En algunas de estas intersecciones podríamos encontrar a las dinámicas semióticas del ritmo, articulando textos de unas y otras semiosferas. De los distintos lenguajes artísticos al cuerpo, de la imagen a la realidad, a la palabra, al mundo, a las cosas, y a todo un encadenado de contínuo rítmico.
Esta vez el enlace es con Lo imaginario, lo sensible, lo musical, (Arte y crítica "La realidad y su sombra") de Emmanuel Lévinas: "El procedimiento más elemental del arte consiste en sustituir al objeto por su imagen. Imagen que no es concepto. El concepto es el objeto captado del objeto, el objeto inteligible. Por la acción mantenemos con el objeto real una relación viva, lo captamos, lo concebimos. La imagen neutraliza esta relación real, esta concepción original del acto. El famoso desapego de la visión artística -en el cual- se detiene el análisis actual de la estética -significa antes que nada una ceguera con respecto a los conceptos (...)
La imagen marca una influencia sobre nosotros, más que sobre nuestra iniciativa: una pasividad innata. Poseído, inspirado, el artista, dicen, escucha una musa. La imagen es musical. Pasividad que es directamente visible en la magia del canto, de la música, de la poesía. La estructura excepcional de la estructura estética trae consigo este singular término de magia, que nos permite precisar y concretar la noción un poco desgastada de pasividad. La idea de ritmo (...) indica la manera en que el orden poético, mas que una ley inherente a este orden, nos afecta. De la realidad se desprenden conjuntos cerrados donde los elementos se nominan mutuamente como sílabas de un verso, pero que sólo se llaman entre si cuando se nos imponen. Pero se nos imponen sin que los asumamos. O más bien es nuestro consentimiento de ellos el que se transforma en participación. Entran en nosotros o nosotros entramos en ellos, poco importa. El ritmo representa la situación única donde podemos hablar de consentimiento, de asunción, de iniciativa, de libertad -porque el sujeto es sorprendido y llevado. Toma parte de su propia representación. Pero no a pesar suyo, porque en el ritmo desaparece el uno mismo: como un paso del sí mismo al anonimato.
Esto es el embrujamiento o el encantamiento de la poesía y de la música. Un modo de ser al que no se aplica ni la forma del consciente, puesto que el yo se despoja de su prerrogativa de asunción, de su poder, ni la forma del inconsciente, porque toda la situación y todas sus articulaciones están presentes en una oscura claridad. Sueño despierto. Ni la costumbre, ni el reflejo, ni el instinto se mantiene en esta claridad. El particular automatismo del andar o de la danza al son de la música es un modo de ser donde nada es inconsciente, pero donde la consciencia, paralizada en su libertad, juega, absorvida por completo en ese juego. Escuchar la música es, en un sentido, contenerse de bailar o andar. El movimiento, el gesto, importan poco. Sería más justo hablar de interés que de desapego a propósito de la imagen. Ésta es interesante, sin ningún espíritu de utilidad, en el sentido de "entraînante" (arrastrar). En el sentido etimológico: estar entre las cosas que, por lo tanto, no tendrían que tener más que rangos de objetos. "Entre las cosas", distinto del "estar en el mundo" heideggeriano, constituye lo patético del mundo imaginario del sueño: El sujeto está entre las cosas, como cosa, participando del espectáculo, exterior a él, de una exterioridad que no es la de un cuerpo, ya que el dolor de ese yo-actor, ese yo-espectáculo lo resiente sin que sea por compasión. En verdad exterioridad de lo íntimo.
Es sorprendente que el análisis fenomenológico no haya buscado sacar partido de esta paradoja fundamental del ritmo del sueño, que describe un esfera situada fuera del consciente y del inconsciente, y donde la etnografía ha puesto en evidencia su rol en todos los ritos extáticos; y es sorprendente que nos hayamos quedado en las metáforas de los fenómenos "ideo-motores" y en el estudio de la prolongación de las sensaciones en acciones. Acaso pensando en esta inversión del poder en participación es como podemos, nosotros, utilizar aquí los términos de ritmo y de lo musical. Es preciso entonces separarlos de las artes sonoras donde se les considera exclusivamente, y ubicarlos en una categoría estética general (...) Insistir en la musicalidad de toda imagen es ver en la imagen su indiferencia respecto al objeto, su independencia respecto a la categoría de sustancia que el análisis de nuestros manuales atribuye a la sensación pura, todavía no convertida en percepción -a la sensación adjetivo- y que, para la psicología empírica, queda como un caso límite, como un dato puramente hipotético (...) La sensación no es un residuo de percepción, sino una función propia: la influencia que la imagen ejerce sobre nosotros -una función de ritmo- (...) Si el arte consiste en sustituir la imagen por el ser -el elemento estético es, conforme a su etimología, la sensación. El conjunto de nuestro mundo, con su conformación elemental e intelectualmente elaborada, nos puede tocar musicalmente, volverse imagen (...) La desencarnación de la realidad por la imagen no equivale a una simple disminución de grado. Se desprende de una dimensión ontológica que no se extiende entre nosotros y una realidad por aferrar, sino ahí donde el comercio con la realidad es un ritmo."
Hasta aquí, este posteo se propuso traer algunos breves recorridos, por ciertos universos de los sentidos, a estos espacios de la blogósfera. Una de las tan diversas semiosferas, con sus particulares ritmos, girando en los macro y microcircuitos de la red.

23 abr. 2009

De viajes, anamorfosis y críticas

Las metáforas de viajes abundan, y entre ellas, las micro y macro interconexiones. Pero no se trata tan sólo de un crecido universo de metáforas (y ellas mismas como desplazamientos), sino también de aquel diseñado por el propio viaje en sus diversas versiones, configurado como vehículo hacia sitios de hipertránsito.
Viajes virtuales (enchufados o desenchufados), reales, de rodado ligero o peso pesado, ultrasónicos o casi congelados en cámara lenta, hacia afueras o adentros, horizontales, verticales, diagonales o cruzados, por los tantos tiempos y en los más que variados espacios. Los entornos se transforman, los paisajes mutan durante, y los engranajes que articulan las maquinarias de circulación invariablemente activan innumerables diseños y modos de tráficos.
Con sólo hacer zoom por algún sector (al azar, y no tanto), de cierta maraña territorial, es posible localizar algo así como una breve parcela de muestreo. Nos acercamos un poco más y ahí están, las vías se cruzadas. Algunos trenes vienen viajando desde no sé donde y hacia no sé que lugares, pero pasan por paradas que, desde otras miras, podrían parecer islas inconexas, pero no.
Para que el viaje no se alargue, podríamos hacerlo en tan sólo tres estaciones. Una parada, sería tal vez Café lumière con relatos de viajeros intersectados y entre tanto, algunas estaciones momentáneas para grabar ruidos de diferentes trenes.
De allí algún transbordo interconectaría con más vías entrecruzadas en Densha Otoko "El hombre del tren", ese que salta de la maquinaria real a las redes de la digitalidad interconectada en foros. Pero hay aún más, porque los desvíos siguen allí en viajes dentro del viaje en continuidades hasta arribar a esa otra virtualidad del libro y, así sin parar, hasta rutas de cruce entre serie de TV y anime.
Otro tren se sumaría al recorrido de relatos y personajes, únicamente posibles subidos a ellos. Esta vez los tránsitos se fugarían hacia los singulares caminos de temporalidades no lineales, a uno de esos que llevan a 2046, y a aquel año pero en simultáneo hacia atrás, a la habitación de un hotel del pasado, aunque de igual valor numérico. Dicen los relatos que de ese viaje no se vuelve. Pero alguien regresó para contarlo. Sin embargo la vuelta al punto de partida se aleja bastante de parecerse a algún proceso de pasaje ida-vuelta cien por ciento reversible.
Hablando de reversibilidades, de viajes, y esto que hasta aquí parece ser algo así como una escritura de lenguajes sobre otros lenguajes. Los trazados se perfilan similares a los que recorren los discursos de alguno entre otros géneros de crítica. Y los caminos vuelven a cruzarse. En cierto lugar y por algún otro desvío, anamorfosis (como sitio de transformación/deformación reversible) y crítica, como aparato interconector, se entrelazan.
Me pregunto si Omar Calabrese cuando se dio a la productiva tarea de escribir "Cómo se lee una obra de arte" , y una vez allí a analizar semióticamente  "Los Embajadores" de Holbein, lo habrá hecho al reconocer que justo ahí, en la propia composición pictórica, en esa diagonal anamorfosis de cráneo flotante estaba flotando la propia crítica. Y esto conectado pero más allá de ese otro discurrir de afuera, en ese otro texto escrito que, sobre las páginas de aquel libro viene también viajando.
Para seguir en el mismo trayecto vayamos ahora por ciertas merodeos de R. Barthes : "La crítica desdobla los sentidos, hace flotar un segundo lenguaje por encima del primer lenguaje de la obra, es decir, una coherencia de signos. Se trata en suma de una especie de anamorfosis, dejando bien sentado, por una parte, que la obra no se presta jamás a ser un puro reflejo (no es un objeto especular como una manzana o una caja) y, por otra, que la anamorfosis misma es una transformación vigilada, ambas sometidas a sujeciones ópticas: de lo que refleja, debe transformarlo todo; no transformar siguiendo ciertas leyes; transformar siempre en el mismo sentido." La crítica en Crítica y verdad
Más viajes de transformaciones, de particulares reversibilidades a otros ritmos, entre continuidades, discontinuidades e intervalos. Anamorfosis crítica y, de allí ida y vuelta a esos textos hojaldre de los que habla Paolo Fabbri, contextos o cotextos (en cierto punto pretextos) que envuelven a su objeto (blando, esponjoso, difuso), difícil de recortar tajantamente. Y todo ello como espacio interactivo que se hace curvo mutando, que se transforma/deforma para devolver el reflejo reestablecedor de "la forma."
Pero después de todo aquel pasaje transformático, ¿ciertamente se reconstruye idéntica aquella forma? Seguramente en el viaje de reversibilidad algo pasará, cierto desvío, y ya nunca será igual. Quizás para las leyes de la óptica sí, pero no tanto para las lúdicas reglas de la crítica. Más allá de subjetividades y objetividades, son las propias prácticas culturales las que elaboran las reglas, y la crítica se torna por momentos campo de juego, en el que los jugadores siguen, por vía aérea o subterránea, los mapeos de ciertas predecibles como impredecibles jugadas, de sus sentidos puestos y apostados. Allí donde los jugadores juegan a cazar, nunca directamente a la presa, sino a la onda expansiva que genera. Percepciones del diseño dibujado en ese terreno minado de orbitaciones y desorbitaciones. No ya espacio de lo caótico, simplemente sitio de otro orden, del orden del sentido, donde aún no se ha instalado ni naturalizado el consabido molde con sus instrucciones de corte y confección. Es nuevamente el placer del recorrido durante el viaje, entre la ansiedad de la partida y la intriga que precede a la llegada que se prolonga. Ese punto que como animal salvaje, ya sea por asustado, algo desconfiado o indómito, no hace más que correrse, camuflarse, desviarse evasivo al percibir cualquier tipo de acecho de arribo a un destino fijo y final.
Un punto G expandido e ilocalizable, muy lejos de cualquier sitio de precisión, el placer del texto ahí donde el erotismo se enmaraña y viaja mucho más allá y más acá de algún enclave de zona de erógena.

19 abr. 2009

Tiempo escultura y otras ubicuidades Si en algún momento la escultura fue uno de los discursos del espacio, el espacio discurso de lo simultáneo, y el tiempo de lo sucesivo; hoy y desde hace un tiempo aquellas coordenadas no hacen sino más que superponerse y confundirse. Esta vez de la mano de la publicidad algunos de esos desviados trazos se "materializan" en otra redimesión temporo-espacial, la del "tiempo escultura"

Una producción de video publicitario resultado de la tomas simultáneas de 200 cámaras rodeando a su objeto de filmación, una narrativa de loops simultáneos en las microacciones de diez actores y un trabajo de postproducción "esculpiendo" 20.000 GB o 20 TB (terabyte) de información. La música que suena con el movimiento en este video se titula Alice Glass, y es uno de los tracks de la banda Crystal Castle "Escultura tiempo" comparte ciertos rasgos de efectos filiales con su hermano "Tiempo bala", reconocido por sus apariciones en ciertas producciones de cine, videoclips y videogames
"Se instituyeron nuestras Bellas Artes y se fijaron sus tipos y usos en tiempos bien distintos de los nuestros, por obra de hombres cuyo poder de actuar sobre las cosas era insignificante frente al que hoy tenemos. Pero al pasmoso crecimiento de nuestros medios, la flexibilidad y precisión que éstos alcanzan, y las ideas y costumbres que introducen, nos garantizan cambios próximos y muy hondos en la antigua industria de lo Bello. En todo arte hay una parte física que no puede contemplarse ni tratarse como antaño, que no puede sustraerse a las empresas del conocimiento y el poder modernos. Ni la materia, ni el espacio, ni el tiempo son desde hace veinte años lo que eran desde siempre. Hay que esperar que tan grandes novedades transformen toda la técnica de las artes y de ese modo actúen sobre el propio proceso de la invención, llegando quizás a modificar prodigiosamente la idea misma del arte.

De entrada, indudablemetne, sólo se verán afectadas la reproducción y la transmisión de las obras. Se sabrá cómo transportar y reconstruir en cualquier lugar el sistema de sensaciones -o más exactamente de estimulaciones- que proporciona en un lugar cualquiera un objeto o suceso cualquiera. Las obras adquirirán una especie de ubicuidad. Su presencia inmediata o su restitución en cualquier momento obedecerán a una llamada nuestra. Ya no estarán sólo en sí mismas, sino todas en donde haya alguien y un aparato. Ya no serán sino diversos tipos de fuente u origen, y se encontrarán o reencontrarán íntegros sus beneficios en donde se desee.

Tal como el agua, el gas o la corriente eléctrica vienen de lejos a nuestras casas para atender nuestras necesidades con un esfuerzo casi nulo, así nos alimentaremos de imágenes visuales o auditivas que nazcan y se desvanezcan al menor gesto, casi un signo. Así como estamos acostumbrados, si ya no sometidos, a recibir energía en casa bajo diversas especies, encontraremos muy simple obtener o recibir también esas variaciones u oscilaciones rapidísimas de las que nuestros órganos sensoriales que las recogen e integran hacen todo lo que sabemos. No sé si filósofo alguno ha soñado jamás una sociedad para la distribución de Realidad Sensible a domicilio."

Fragmento de "La conquista de la ubicuidad" (1928) Paul Valéry

16 abr. 2009

Todos juntos animados y enredados

"Just on the border of your waking mind, there lies another time. Where the darkness and light are one, and as you tread the halls of sanity. You feel so glad to be unable to go beyond. I have a message from another time." (Twilight - Electrict Light Orchestra)

Navegando por algunos sitios de esos que merodean las zonas del anime, me encontré con aquel párrafo. Explorar los espacios de la animación japonesa puede convertirse en un recorrido de rutas cruzadas hacia lugares imprevistos. De repente llegás a sitios de los más insospechados.

Algo así me pasó cuando me propuse seguir aquellas iniciales paradas, un particular "mensaje de otro tiempo" que viene viajando en este video

Y en él, hay más todavía para desenredar. Un video que reune dos cortos de animación presentados por los entonces estudiantes de arte japoneses Ideaki Anno e Hiroyuki Yamaga. Y digo por entonces porque sería éste el comienzo de la historia de experimentaciones animadas que desencadenaría en el posterior nacimiento del actualmente reconocido estudio japonés de animación GAINAX. Allí luego se cocinarían algunas de las series manga/anime más difundidas, entre ellas Neon Genesis Evangelion y FLCL (fooly cooly) la cual, entre sus tramas, parodia a su vez a otros anime y, al parecer se ha inspirado de algún modo en aquellos paradigmáticos cortos. Ahora veremos por qué.
Entonces volvamos nuevamente a donde habíamos quedado, el video. Se trata de Daicon III (1981) y Daicon IV (1983), realizaciones que fueron producidas para ser presentadas en la apertura de la 20º y 22º Convención Anual Japonesa de Ciencia Ficción. Las animaciones causaron toda una revolución. Dos cortos que en pocos minutos, de la mano de una niña luego transformada en chica coneja, se suceden juntos y enredados diversos personajes de dibujos animados, ciencia ficción, sentai, anime, etc. Entre ellos: Batman y Robin, Godzilla, Darth Vader, Ultraman, Spiderman, James Bond, Robotech y muchos más. Entre tanto y mientras, la niña descubre una especie de zanahoria blanca, verdura japonesa llamada justamente "daicon", transfigurada luego en la nave espacial que tripulará al final de la primera parte.El segundo corto regresa ya con la adolescente chica coneja, por momentos montada en una mítica espada y acompañada de más de aquellos famosos personajes. Pero ahí no finaliza la historia de enlaces. La música que acompaña melódicamente a las imágenes en el video pertenece a Twilight canción del álbum Time de la banda Electric Light Orchestra Aquella canción será unos años más tarde, en el 2005, nuevamente la banda sonora en el "opening" de otro reconocido anime Densha Otoko. Allí, a modo de homenaje a aquellos fundadores cortos, otra chica coneja vuelve con la misma música pero en la intro de nuevas historias. Porque Densha Otoko ("El hombre del tren") viene de otro largo historial de cruces y es mucho más que un anime. Es un enredado que comienza por un hecho real ocurrido en Japón. Un otaku rescata a una chica de un ataque del que estaba siendo víctima durante el viaje en un tren.
El "héroe" en cuestión divulga lo ocurrido en un foro en internet "Japanese mega-BBS 2channel", y de repente una cantidad de mensajes estallan en respuesta. La chica y su otaku terminan, previo incentivo internaútico, "formando pareja", mientras los tantísimos mensajes del foro van a parar a un libro (de esos que batirán luego records de venta) cuyo autor se hace llamar Hitori Nakano (seudónimo que nombra a todos los integrantes del foro y que significa "uno de ellos")

Por supuesto los entramados seguirán en la producción de transposiciones en película, serie de TV, manga y la citada anime. En Conecta2 Jimaku, podrán seguir haciendo zoom en todo este enredado (aquí Serie TV + Anime)

La cuestión es que "el hombre del tren" se convirtió en todo un mito urbano dando que hablar. Las preguntas giran en diversos sitios, entre otras, aquellas que dan vueltas alrededor de modos de funcionamiento de los ¿límites o continuidades? entre realidad y ficción.

Magical Girls y otros enlazados anime

Otro dato se desprende de lo que viene aconteciendo hasta aquí, y de uno de aquellos cortos emblemáticos del anime. Las chicas-conejo de los Daicon III y IV y del opening de Densha Otoko traen consigo otros caminos de citas a Sailor Moon (1992). Fue ella una de las primeras y más famosas chicas del difundido género manga/anime Magical girls originado allá por los 60' con la serie "Sally the witch"

Relatos de heroínas que se ven envueltas en una serie de transformaciones psico-físicas-espirituales y de "vestuarios", que las hacen poseedoras de poderes extrahumanos.

Sailor Moon es Usagi Tsukino, en japonés "Conejo de luna", una adolescente que a partir de un encuentro fortuito con una gata llamada "Luna", se entera de su misión de salvadora de la humanidad contra los villanos en su rol de Sailor Senshi.

Viajando un poco en el futuro de este género, otras "chicas mágicas", y otras fábulas muy en sintonía se dan cita en Tokyo Mew Mew Producción manga (2001) en 7 tomos, más dos de su secuela "Tokyo Mew Mew À la mode", ideados por Mia Ikumi, y 52 capítulos en serie anime producidos por Studio Pierrot

"La historia parte de un hecho innegable: los humanos estamos contaminando el planeta a base de bien y esto, entre otras consecuencias, está causando la extinción de muchas especies de seres vivos. En esta situación, a la Tierra llega una raza de alienígenas que hace mucho tiempo había habitado nuestro planeta y que han vuelto para instalarse de nuevo, pero menudo chasco se llevan cuando ven el estado de su antaño hermoso planeta azul (...)

Por otra parte, un chico con mucho tiempo libre llamado Ryô Shirogane ha desarrollado un proyecto de ingeniería genética, el llamado "Proyecto Mew Mew", con el fin de preservar los genes de algunos animales en peligro de extinción...y algo más, pues estos genes se mezclan con el ADN de cinco chicas (Ichigo, Mint, Lettuce, Purin y Zakuro), que desde entonces adquieren poderes para luchar contra los alienígenas, naciendo así las Tokyo Mew Mew (...) La segunda parte de tan original historia nos presenta a una nueva chica, Berry Shirayuki, cuyo ADN se mezcla con el de dos animales (un gato y un conejo), y que deberá unirse a las Mew Mew para luchar contra los nuevos "malos" (...)" en Revista Dokami Nº 9

Más historias de mutaciones y anfibiedades

Y hablando de anfibios y especies en extinción, unos días atrás veía en un video de la serie Planeta Tierra: El futuro, producido por la BBC, más justamente en su episodio 12, imágenes de la tierra con su diversidad de habitantes, y testimonios de algunos ambientalistas advirtiendo sobre crecientes números de especies de anfibios, entre ellos de ranas, en serio peligro de desaparición. Como en este sitio lo confirman:

"Ranas y sapos, salamandras y tritones, y las cecilias, parecidas a gusanos (y poco conocidas), son los animales que conforman la clase Amphibia. Son seres de sangre fría, criaturas de cuentos de hadas, de plagas bíblicas, proverbios y brujería. La Europa medieval consideraba que las ranas eran el diablo. Para los antiguos egipcios simbolizaban la vida y la fertilidad, y para los niños a lo largo de los años han sido una resbalosa introducción al mundo natural. Para los científicos representan un orden que ha soportado más de 300 millones de años para evolucionar en más de 6000 especies singulares, hermosas, diversas, y también en peligro de extinción.

Casi la mitad de todas las especies de anfibios está en peligro. Cientos se deslizan hacia la extinción y docenas ya no existen. Las pérdidas han sido rápidas y están muy dispersas. Pero hay algo de esperanza. Los esfuerzos de rescate que se realizan protegerán a algunos de los animales hasta que pase la tormenta de extinción. Y, al menos en el laboratorio, los científicos han tratado a las ranas contra una enfermedad provocada por hongos que está terminando con las poblaciones alrededor del mundo."

Esperamos por el bien de todo y todos que los equilibrios de nuestro hiperrelacionado ecosistema vuelvan a retormarse. Mientras tanto, ¿será que para equiparar estos alertantes desajustes somos nosotros y nuestras culturas los que nos hacemos cada vez más y más mutantes y anfibios?

13 abr. 2009

Angel de tierra Se trata de otros ángeles, de esos que andan por tierra muy adentro, en cruzadas misiones exploradoras hasta llegar al microuniverso de la cochinilla y sus modos de trascender en el sabor del vino. - La muerte no es nada, pero si estuvieras completamente muerto no me oirías. Así que estás por aquí Angel. En medio del océano más vasto y desconocido que puedas imaginar. La existencia siempre va acompañada de un sonido de fondo llamado angustia que sólo se soporta a medias. Pero, ¿no te agobias? Vives en la única luz conocida del universo. Una isla diminuta a la altura de tus ojos, pero aún atravesada por agujeros de misterio. Un misterio, la cochinilla. Con dos centímetros y catorce patas es responsable de que los vinos de esta comarca tengan sabor a tierra. Otro misterio yo, soy la parte de ti que ha muerto y te habla desde el cosmos. Así que has trascendido en vida como la cochinilla en el vino. Pero eres tú el que estás aquí para algo, ánimo! Soy mitad hombre, mitad ángel. Estoy medio vivo o medio muerto. Soy esta voz espontánea que sale de tu mente sin que yo lo pueda evitar (...) Angel: - Buenos días, soy de URTZY fumigaciones y pesticidas, quisiera hacerle un cuestionario (...) Angel: -¿Ha notado si su vino tiene un color más pardo de lo normal?. Tomás: - No. Angel: - ¿Y más negro?. Tomás: - No. Angel: - ¿Y azul?. Tomás: - Pues nunca he visto un vino azul. Angel: - Ya, es que hay que verlo de noche, en la oscuridad. Tomás: - En la oscuridad, claro. Yo por eso desde que murió mi mujer prefiero no tomar vino por las noches. Me pone triste. Angel: - ¿Y ha notado si su vino tiene sabor a humo?. Tomás: - No. Sabe a tierra, como todos los de la comarca, y es por la cochinilla ¿lo sabía? Angel: - Sí, claro. Hay una plaga. Pero tiene además muy de fondo un sabor como a helada. Sí, como a aire frío, seco. Tomás: - No, pero le voy a poner un vaso para que lo pruebe usted mismo. Angel: - ¿Usted sabe por qué la cochinilla da ese sabor a tierra al vino? Tomás: - No. Angel: - Nadie lo sabe. Y eso es un misterio. El caso es que el sabor a tierra a mi me resulta muy agradable. Angela: - Eso mismo digo yo ¿verdad papá?. Angel: - Gracias es la primera cosa agradable que me dicen hoy. No entiendo por qué os empeñais todos en acabar con la cochinilla Angela: - Yo tampoco (...) Angel: - El enigma de la cochinilla es tan inofensivo que aún está por resolver. Conseguir que el vino sepa a tierra es insignificante aunque no tenga explicación. Pero si pudieran cambiar las colinas de sitio o el carácter de las gentes, o simplemente fabricaran viento, el cielo se movería y la ciencia perdería el tiempo con ellas. Debería haber cielos así por todo el planeta, sí. Mi infancia hubiese sido extensa y horizontal si me hubiesen criado bajo un cielo como este (...) Tomás: - Me estoy volviendo loco, mi mujer y yo siempre hemos vivido juntos y ahora... Angel: - Los separa una distancia enorme. Tomás: - ¿Enorme? Es enorme ¿verdad?. Angel: - Claro tu mujer está a más de veinte mil años de aquí. Esa es la edad del universo, y como ella ha dejado de existir ha tenido que retroceder todo este tiempo. Tomás: - Es una pérdida enorme. Angel: - Vivimos a la altura de nuestro ojos, a mitad de camino entre las estrellas y los átomos. Sólo podemos movernos con el pensamiento. Tomás, imagina ahora mismo una cochinilla ¿la ves? Tomás: - Sí. Angel: - Bien, una vez que tu mente puede viajar a lo más pequeño también puede llegar a lo más grande, y entonces puedes ver el borde del universo. Eso tienes que hacer con tu mujer, pídele que se acerque y la abrazas (...) Angel: - ¿Sabíais que la mayor parte del cosmos está vacía? Fijaros, si nos soltaran al azar en el medio del cosmos la probabilidad de encontrarnos sobre un planeta sería prácticamente nula. ¿Queréis saber cuál es? Una entre mil millones de billones de billones. En la vida cotidiana esa probabilidad es despreciable, y mira, aquí estamos tres de los afortunados merendando juntos (...) Angel: - El peligro del miedo es que puede llevar a cabo lo temido. Así que no le mires, vuelve la cabeza y dale la espalda (...) Mari: - ¿Qué me pasaría si respiro ese polvo blanco? . Angel: - Te morirías en cinco minutos. Mari: - Pues yo prefiero morirme en muchísimo menos tiempo. ¿Y tú? Angel: - Cuanto más rápido, mejor. Mari: - En eso nos parecemos (...) Mari: - Yo también tengo un problema (...) Quiero cambiar de persona, y de vida. Dificilísimo. Angel: - ¿Qué te pasa?. Mari: - Nada, pero es que me excito enseguida. Tengo mucho sexo ¿sabes?. Angel: - Pero eso no es malo, ¿ o si?. Mari: - Ya, pero estoy harta. Nunca me he enamorado, ¿y tú?. Angel: - Sí, yo sí. Mari: - ¿Y cuál es tu problema?. Angel: - ¿Yo? ¿problema? No estoy bien conectado. Lo mío es desdoblamiento de personalidad. Por lo visto la culpa la tiene mi imaginación que está muy excitada. Mari: - Como mi sexo. Angel: - Eso es (...) Angel: - Cuanto más vivo me siento, más veo lo que soy y mejor entiendo a lo que he venido. He acabado con la cochinilla para todo un año. El vino de la próxima cosecha tendrá un reconocible sabor a no tierra. Ahora soy yo el que ha trascendido en el vino. A eso he venido y pienso celebrarlo! (...) Angel: - Es importante el café, sobre todo para mi cabeza que siempre es la más liada. ¿Sabíais ustedes que nuestro cerebro contiene un universo de diez mil millones de neuronas y mil billones de circuitos? Sólo ocupa mil quinientos centímetros cúbicos y esconde allí un océano negro, desconocido. Siempre falta luz. Pero es un generador de desorden. Sus leyes obedecen al azar, así que comete muchos errores. Además es una máquina de hacer ruido. Aunque el ruido mental no se oye ¿no?. Como el polvo cósmico, que yo nunca lo he visto ¿vosotros? (...) Angel: - Angel escúchame por última vez. No me voy a ir contigo. Si alguna vez me necesitas vas a enconrarme aquí al lado de Angela, bajo estos cielos que tanto nos gustan. No olvides nunca esta isla aunque sólo sea como un recuerdo perdido en la inmensidad. Como la cochinilla bajo la tierra. Como la tierra en medio del cosmos. Como una diminuta partícula en el fondo de tu imaginación. Aquí viviré si no me olvidas. Mari: - Qué bien huele el mar, no hay nada mejor...