26 nov. 2010

El Cosmonauta



"(...) que si estamos locos, es porque pensamos subir muy alto, alto como el cosmonauta, no el alto que entedeis como alto, alto como el cosmonauta cuando encuentra una vida que no tengo, cuando sueña una guitarra, cuando el sol de la primavera se cae muy lento, cuando sigo manchando las hojas con letras.
EXPERIENCIAS SEXUALES IMAGINARIAS
(...) De colores pinto el cielo para bailar debajo de cada farola que inventamos. ¿Te acuerdas cuando me decías que fueramos al sur? donde quieras, si quieres, al sur a buscar la vida que no encuentro, porque la encontré con vosotros, a vuestro lado y al nuestro, al lado del viento que se calma cuando dejo de entender, porque entiendo que no hay malos ni buenos, sólo hay, sólo hay que pensar que todo pasa.
(...) cuando el cosmonauta emprende su viaje hacia el espacio exterior se enciende en sus faros ojos....no hay día ni noche, sólo el humo de su nave espacial de siete punta que traza la ruta a seguir por la galaxia....bajo sus pies queda la muchedumbre mecanizada, que no se entera de nada, sólo esos pequeños....se salvan..."
PD: Los fragmentos de letras y frases recitadas en esta canción de elbicho son acá citas a comentarios publicados en dos videos subidos a youtube aquí y aquí

16 nov. 2010

Tele Kinesis
"...decía que la música era el arte de combinar sonidos...la música es el arte de mover objetos a distancia...gente...telekinesis"
"...un tema de nuestro primer disco...cuando creíamos en las cosas ocultas...como ahora...mover objetos a distancia, eso es lo que hace la música...telekinesis"

5 nov. 2010

Tele visión. El Di Tella y un episodio de la historia de la TV. Entre crónicas, reseñas y apuntes personales

  Sabemos que los dispositivos tecnológicos no representan, sino, modos diferenciales de acceso a una variedad de configuraciones culturales que, entre otras cosas, determinan formas de hacer mundos y memorias. Nuestras memorias se construyen enlazadas a los mecanismos aquéllos. Imaginensé un recorrido por emociones, entusiasmos, reflexiones críticas, vivencias públicas/privadas de pasados que linkean a presentes. Unas particulares maneras de ser/hacer realidades y ficcionalidades, unas historias/arqueologías de, en y desde pantallas multiplicadas por aquí y allá. Todo eso en un megaespacio transmisor de escenas y montajes sintonizando los canales que fueron, que son hitos (o debería mejor decir hits?) de un paradigmático tiempo de Cultura Pop. Éso y más se me ocurre para contarles en palabras, algo de lo que pasé, de lo que me atravesó, durante y después de visitar Tele visión El Di Tella y un episodio en la historia de la TV. Una muestra polifuncional y multifacética imperdible, curada por Rafael Cippolini e Inés Katzenstein, con sede material en el Espacio Fundación Telefónica. Y sí, tele visión articula, inerva, convoca, indaga memorias, arqueologiza sensibilidades y construcciones de un sujeto Pop, con el cual, de manera consciente o inconsciente, muchos de los artistas del Di Tella supieron muy bien sintonizar, desde sus antenas experimentales. Hacia fines de los 60', el Centro de Estudios Visuales del Instituto Di Tella y su Director, Jorge Romero Brest, nuclearon a reconocidos artistas y promotores de experiencias ensayísticas culturales-mediales como, Marta Minujín, David Lamelas, Roberto Jacoby, Eduardo Costa y Raúl Escari, Grupo Frontera, Luis Felipe Noé, Jorge de la Vega y el Grupo Pop, para el diseño de unos proyectos interesados en desarrollar acciones artísticas en torno a una vedette de la época, la TV. Ellos vienen desde allí, hasta ahora y aquí en tele visión, pero además, siguiendo la línea de linkeos pasados/presentes, la convocatoria sumó a las producciones contemporáneas de artistas como Jorge Macchi, Miguel Mitlag y Andrés Di Tella. Enlazadas ellas, a esas sensibilidades Pop catalizadoras de ondas estéticas tele-visivas. Y cuando hablo de aquellas estéticas, lo hago refiriéndome a un sentido amplio, expansivo. Como bien lo relatan cada uno de los múltiples textos/objetos/obras/elementos que componen la exposición, y su inmejorable puesta curatorial. La tele-visión atravesó y atraviesa las búsquedas artísticas, de las que ellos son manifiesto. La relación es ida y vuelta, sus hacedores y artistas también la atravesaron, le dieron otros signos, la redireccionaron, la repensaron no tan sólo como aparato/dispositivo transmisor de programas de canales televisivos, sino, como aparato filosófico, sociológico, estético, comunicativo (o incomunicativo), político, y hasta teológico. Como recodificador de modos de entender las construcciones de lo real, las otras de lo ficcional; el diseño de otros cuerpos individuales y colectivos, esos que se dibujan cuando entran a jugar los mecanismos de la tele presencia, del tele espacio, el tele tiempo, las tele percepciones de los tele sentidos. Tele-visión, la experiencia de lo visual a distancia. Una forma de aprender y aprehender la representación sensorial del mundo, a través de un sentido que hasta hoy sigue expandiendo, mutando sus propuestas de modos perceptivos en otros terrenos abonados por tecnologías, en esos también expansivos de la Web. En tele visión se respira la atmósfera de ciertas sensibilidades de una cultura Web. Es que se puede linkear entre una amplia gama de materiales, objetos, dispositivos/disparadores que se ex-ponen muy bien a disposición: archivos de textos, de audio y video, fotográficos; los propios aparatos en su mismísima materialidad, imágenes proyectadas en pantallas de TV y monitores de Laptops (las nuevas pantallas) que enlazan a sitios de archivos fotográficos online como Flickr. A partir de toda esta puesta aparatológica se dan cita los diversos elementos de sus retóricas, la luz, el color, las formas y des-formas de la tele-vision y el tele-visor. Porque también se hacen presentes aquí, las estéticas del aparato televisivo roto, obsoleto, en circuito cerrado y aparentemente apagado (J. Macchi), del aparato que no funciona, que produce ese reconocido efecto de interferencia, de ruido visual.

En una de las minipantallas distribuidas sobre extensas mesas de exposición, pobladas de materiales varios, la grabación de una pieza audiovisual nos acerca al plano medio de Luis Felipe Noé (2010), entrevistado y contándonos crónicas de aquellos tiempos, de su experiencia artística alrededor de los entornos virtuales de la TV. Confiesa allí su fascinación por la estética del mal funcionamiento: "la imagen de la TV es cuando la TV se descompone, las rayas de colores...una fiesta estética..."
Otra mesa, otra pequeña pantalla transmite los relatos de David Lamelas (2010), su mirada se direcciona rendida ante la estética de la luz, de los reflejos e irradiaciones televisivas. Habla merodeando las búsquedas de una de sus obras, la instalación Situación de tiempo (1967). Los espectadores eran entonces invitados a permanecer durante 8 horas en una sala a oscuras, donde se habían distribuido enfilados, contra las paredes, 17 televisores Siam Di Tella que no sintonizaban ningún canal, sólo transmitían esa casi blanca emanación de rayos catódicos. Otra experiencia diversa a la del tiempo narrativo de los medios televisivos. Pero también, cuenta D. Lamelas algo sobre sus modos de percibir a esos rayos como "espacio", como luz que en definitiva provenía de satélites, de ese "espacio extraterrestre". Además, encontró en ellos otro efecto que lo cautivaba, ese de papel de calcar, en los reflejos lumínicos que envuelven translúcidamente las superficies sobre las cuales impactan. Otros efectos de superposición.
Cuando me detengo ante el dispositivo que muestra como entrevistado a Edgardo Giménez (2010), tomo los auriculares y llego justamente en el momento en que cuenta algo acerca de los intereses que los movilizaron a las experimentaciones en, y desde el Di Tella. Buscaron y encontraron los modos de un arte más allá de las paredes del museo, un arte que se metió con y en los espacios de la moda, la música, la publicidad, del divismo de los stars-media; que entró en la vida cotidiana de las gentes, en sus espacios habituales. Del mismo modo en el que habían hecho su incursión allí, los televisores con sus tele-visiones.
Creo que nadie, de ninguna generación, ni de aquéllas, ni de éstas, ni de otras intermedias, puede pasar por la multi-propuesta de tele visión, sin sentirse a-fectado, atrapado, atraído por algún e-fecto a-fecto.
Vuelvo sobre algún recorrido que ya inicié. Las sensibilidades sociales, comunitarias e individuales, y sus memorias asociadas se atan fuertemente a los modos de los dispositivos de comunicación masiva como la tele-visión.
En aquellos años 60', muchos de quienes trabajaron, además, desde el espacio de producción teórica crítica de los medios, también presentes en esta muestra (Oscar Masotta, Eliseo Verón, Raúl Escari, Eduardo Costa, Roberto Jacoby), sumados al hacer crítico/experimental que activaron los artistas del Di Tella, lo sabían ya, y eso se ex-pone aquí, de manifiesto.
En uno de los espacios de acceso a la gran sala del primer piso del edificio de la Fundación Telefónica, se montó un ingreso que funciona como pasaje interconector de tiempos. Allí se accede a la video instalación La televisión y yo (2010), de Andrés Di Tella. Un homenaje a Marta Minujín, artista pionera en esto de abordar la TV desde el arte. En aquel lugar físico intermedio, oscuro, semicerrado (o semiabierto) se proyecta, en una de dos paredes enfrentadas, el primer plano del rostro de la actual Marta Minujín, apenas iluminado, como por las luces de un televisor. En sus gafas oscuras, otra "reflexión", allí a modo de pantalla, se ven reflejados los episodios de diversas programaciones televisivas que se proyectan en la pared opuesta. A ritmo de zapping, ambas proyecciones, ambas reflexiones intercambian lugares, de un muro a otro.
Entre esos dos muros de pasajes entre imágenes, los chicos de una escuela, visitantes con los que compartí un tramo de recorrido de la muestra, observaban sentados en el piso el ping pong de flashes. En un momento gritaron pidiendo a las maestras y guías que los acompañaban: "¡Dejálo ahi, dejálo ahí!" Es que habían hecho su aparición, en las paredes/pantallas de la instalación, unas imágenes de las series de dibujos animados Hijitus y Bob Esponja.
Durante el tiempo en que anduve recorriendo la sala del primer piso, pasé por otro muro multi-media, uno donde se despliega Historia Di Tella. Allí, en una serie de datos y sucesos cronológicos manifiestos en textos escritos, fotografías y archivos de video, se abarcó un espacio temporal que va de principios de la década del 50' al año 1974.
Me paro por un momento justo ahí, frente a los datos que dicen algo de ese año en el que nací: "El funeral de Juan Domingo Perón es captado con una cámara fija dispuesta sobre su ataúd abierto, y ocupó las pantallas de todos los canales sin interrupción, durante dos días. A partir de entonces, un segundo proceso de intervención llevó a la estatización de los canales 9, 11 y 13, tras la cual sobrevino la homogeneización de las temáticas, la censura de los libretos y el levantamiento de muchos programas".
De vuelta en casa, y después de un buen rato de procesar tele visión hago un salto de 10 años en el tiempo y en mi memoria. Me voy a 1984, aquel momento de reciente vuelta a la democracia en nuestro país. Fue en Diciembre de ese año, cuando el grupo Soda Stereo eligió Sobredosis de TV para presentar oficialmente su primer Álbum. Entro a la Web y leo que, según cuentan en Wikipedia, "para la ocasión se eligió una escenografía relacionada con el tema, colocándose 26 televisores prendidos y fuera de sintonía, en un ambiente lleno de humo, generando un inusual y atrapante efecto visual. Como dato curioso se anota el hecho de que los televisores nunca volvieron a funcionar". Sigo el hilo de memoria y enlaces, 23 años después y tras un tiempo de disolución de la banda, Soda Stereo decide volver para la última gran gira. En Septiembre de 2007 inician oficialmente la vuelta, ofreciendo un minirecital de dos temas, uno de ellos fue Sobredosis de TV, al que luego le sucedió La Ciudad de la Furia. Otras generaciones, otros tiempos, diversos proyectos de país, pero continúan funcionando entonces, ahí y aquí, sensibilidades Pop, de esas que atraviesan y se dejan atravesar por la tele-visión, por sus efectos secundarios, por sus enlaces a imaginarios utópicos o distópicos.
Sobredosis de TV - El regreso(oficial) de Soda Stereo - Museum - San Telmo - 20/09/07
Tele visión representa un espacio/tiempo de exposición activo, inter-activo, dinámico, súper recomendable. Invita a quedarse largos momentos por ahí, transitando unas a-puestas artísticas presentadas en órdenes de lúcidas y lúdicas estrategias interrelacionales. Arqueologías de un tiempo y un espacio de hacer/pensar/sentir bien definido, particularizado en un más que importante episodio de la historia de la TV, de hacer artístico experimental en y desde el Di Tella, del arte en nuestro país y más allá de sus fronteras.
Sobredosis de TV - Soda Stereo Último Recital - River 21/12/07
Desde el diseño de esos mapeos y coordenadas, los alcances de tele visión se expanden hacia un universo de múltiples interconexiones actualizadas. Los tantísimos modos de accesos propuestos por cada uno de los nodos artísticos que allí se ex-ponen, y por esa increíble red tejida desde las acciones y elecciones curatoriales, hablan también de un capítulo clave en la historia de configuraciones de un sujeto Pop, de una Cultura Pop. Éstas, lejos de algún pasado/pasado continúan reformateándose también, y no casualmente, al ritmo de otras tecnologías facilitadoras de redes, de la Web, con sus tantísimas otras historias y arqueologías muy en sintonía de otras claves tele-visivas. PD: Para quienes quieran ver más recorridos fotográficos de Tele visión. El Di Tella y un episodio de historia de la TV, pueden hacerlo siguiendo este link
PD1: Tele visión, Di Tella y Cultura Pop en ramonaweb aquí