Tele visión. El Di Tella y un episodio de la historia de la TV.
Entre crónicas, reseñas y apuntes personales.
Sabemos que los dispositivos tecnológicos no representan, sino, modos diferenciales de acceso a una variedad de configuraciones culturales que, entre otras cosas, determinan formas de hacer mundos y memorias. Nuestras memorias se construyen enlazadas a los mecanismos aquéllos.
Imaginensé un recorrido por emociones, entusiasmos, reflexiones críticas, vivencias públicas/privadas de pasados que linkean a presentes. Unas particulares maneras de ser/hacer realidades y ficcionalidades, unas historias/arqueologías de, en y desde pantallas multiplicadas por aquí y allá. Todo eso en un megaespacio transmisor de escenas y montajes sintonizando los canales que fueron, que son hitos (o debería mejor decir hits?) de un paradigmático tiempo de Cultura Pop. Éso y más se me ocurre para contarles en palabras, algo de lo que pasé, de lo que me atravesó, durante y después de visitar Tele visión El Di Tella y un episodio en la historia de la TV. Una muestra polifuncional y multifacética imperdible, curada por Rafael Cippolini e Inés Katzenstein, con sede material en el Espacio Fundación Telefónica.
Y sí, tele visión articula, inerva, convoca, indaga memorias, arqueologiza sensibilidades y construcciones de un sujeto Pop, con el cual, de manera consciente o inconsciente, muchos de los artistas del Di Tella supieron muy bien sintonizar, desde sus antenas experimentales. Hacia fines de los 60', el Centro de Estudios Visuales del Instituto Di Tella y su Director, Jorge Romero Brest, nuclearon a reconocidos artistas y promotores de experiencias ensayísticas culturales-mediales como, Marta Minujín, David Lamelas, Roberto Jacoby, Eduardo Costa y Raúl Escari, Grupo Frontera, Luis Felipe Noé, Jorge de la Vega y el Grupo Pop, para el diseño de unos proyectos interesados en desarrollar acciones artísticas en torno a una vedette de la época, la TV. Ellos vienen desde allí, hasta ahora y aquí en tele visión, pero además, siguiendo la línea de linkeos pasados/presentes, la convocatoria sumó a las producciones contemporáneas de artistas como Jorge Macchi, Miguel Mitlag y Andrés Di Tella. Enlazadas ellas, a esas sensibilidades Pop catalizadoras de ondas estéticas tele-visivas.
Y cuando hablo de aquellas estéticas, lo hago refiriéndome a un sentido amplio, expansivo. Como bien lo relatan cada uno de los múltiples textos/objetos/obras/elementos que componen la exposición, y su inmejorable puesta curatorial. La tele-visión atravesó y atraviesa las búsquedas artísticas, de las que ellos son manifiesto. La relación es ida y vuelta, sus hacedores y artistas también la atravesaron, le dieron otros signos, la redireccionaron, la repensaron no tan sólo como aparato/dispositivo transmisor de programas de canales televisivos, sino, como aparato filosófico, sociológico, estético, comunicativo (o incomunicativo), político, y hasta teológico. Como recodificador de modos de entender las construcciones de lo real, las otras de lo ficcional; el diseño de otros cuerpos individuales y colectivos, esos que se dibujan cuando entran a jugar los mecanismos de la tele presencia, del tele espacio, el tele tiempo, las tele percepciones de los tele sentidos.
Tele-visión, la experiencia de lo visual a distancia. Una forma de aprender y aprehender la representación sensorial del mundo, a través de un sentido que hasta hoy sigue expandiendo, mutando sus propuestas de modos perceptivos en otros terrenos abonados por tecnologías, en esos también expansivos de la Web. En tele visión se respira la atmósfera de ciertas sensibilidades de una cultura Web. Es que se puede linkear entre una amplia gama de materiales, objetos, dispositivos/disparadores que se ex-ponen muy bien a disposición: archivos de textos, de audio y video, fotográficos; los propios aparatos en su mismísima materialidad, imágenes proyectadas en pantallas de TV y monitores de Laptops (las nuevas pantallas) que enlazan a sitios de archivos fotográficos online como Flickr.
A partir de toda esta puesta aparatológica se dan cita los diversos elementos de sus retóricas, la luz, el color, las formas y des-formas de la tele-vision y el tele-visor. Porque también se hacen presentes aquí, las estéticas del aparato televisivo roto, obsoleto, en circuito cerrado y aparentemente apagado (J. Macchi), del aparato que no funciona, que produce ese reconocido efecto de interferencia, de ruido visual.
De vuelta en casa, y después de un buen rato de procesar tele visión hago un salto de 10 años en el tiempo y en mi memoria. Me voy a 1984, aquel momento de reciente vuelta a la democracia en nuestro país. Fue en Diciembre de ese año, cuando el grupo Soda Stereo eligió Sobredosis de TV para presentar oficialmente su primer Álbum. Entro a la Web y leo que, según cuentan en Wikipedia, "para la ocasión se eligió una escenografía relacionada con el tema, colocándose 26 televisores prendidos y fuera de sintonía, en un ambiente lleno de humo, generando un inusual y atrapante efecto visual. Como dato curioso se anota el hecho de que los televisores nunca volvieron a funcionar".
Sigo el hilo de memoria y enlaces, 23 años después y tras un tiempo de disolución de la banda, Soda Stereo decide volver para la última gran gira. En Septiembre de 2007 inician oficialmente la vuelta, ofreciendo un minirecital de dos temas, uno de ellos fue Sobredosis de TV, al que luego le sucedió La Ciudad de la Furia.
Otras generaciones, otros tiempos, diversos proyectos de país, pero continúan funcionando entonces, ahí y aquí, sensibilidades Pop, de esas que atraviesan y se dejan atravesar por la tele-visión, por sus efectos secundarios, por sus enlaces a imaginarios utópicos o distópicos.
Tele visión representa un espacio/tiempo de exposición activo, inter-activo, dinámico, súper recomendable. Invita a quedarse largos momentos por ahí, transitando unas a-puestas artísticas presentadas en órdenes de lúcidas y lúdicas estrategias interrelacionales. Arqueologías de un tiempo y un espacio de hacer/pensar/sentir bien definido, particularizado en un más que importante episodio de la historia de la TV, de hacer artístico experimental en y desde el Di Tella, del arte en nuestro país y más allá de sus fronteras.
Desde el diseño de esos mapeos y coordenadas, los alcances de tele visión se expanden hacia un universo de múltiples interconexiones actualizadas. Los tantísimos modos de accesos propuestos por cada uno de los nodos artísticos que allí se ex-ponen, y por esa increíble red tejida desde las acciones y elecciones curatoriales, hablan también de un capítulo clave en la historia de configuraciones de un sujeto Pop, de una Cultura Pop. Éstas, lejos de algún pasado/pasado continúan reformateándose también, y no casualmente, al ritmo de otras tecnologías facilitadoras de redes, de la Web, con sus tantísimas otras historias y arqueologías muy en sintonía de otras claves tele-visivas.
PD: Para quienes quieran ver más recorridos fotográficos de Tele visión. El Di Tella y un episodio de historia de la TV, pueden hacerlo siguiendo este link















Mi querida Fabiana
ResponderSuprimirTarde pero seguro. Te debía un comentario y un enfático ¡muchas gracias! Realmente, estoy contentísimo con tu reseña. Sólo por tu reseña ya valió la pena hacer esa curaduría. Excelente tu registro fotográfico.
Besos
Hola Rafael! Gracias a vos y toda la gente que estuvo involucrada en la realización y puesta en marcha de Tele visión El Di Tella y un episodio de la historia de la TV. Me encantó haber podido ensayar en estas palabras y en el registro fotográfico que hice, algo del entusiasmo que me disparó (y me con-movió) la muestra. Una alegría para mí que vos, que fuiste una de las personas que tan bien la curaste, sientas que pude sintonizar y transmitir alguna de esas increíbles ondas que emana la puesta y buenísima apuesta de Tele visión.
ResponderSuprimirMuchas gracias nuevamente!
Besos