27 sept. 2008

De Sgt. Pepper's

a la Web 2.0
Vuelvo a "Los dilemas del estrellato Pop" y a Cecilia Pavón. Si ya lo sé, un poco obsesivo lo mío, porque la cité ya una vez aquí. Pasa que creo que en los blogs, más que hablar de las últimas noticias o novedades, nos encargamos de actualizar, de "remixar", de reversionar, de "volver a presentar". Así que ahí voy una vez más.

Me atrevo a tirar una hipótesis, si una etapa de la historia de la música Pop dio comienzo con el lanzamiento del LP Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles, podría decir que aquella está sufriendo algunas rupturas, evidentes signos de cambios, en los tiempos del último CD de Madonna “Hard Candy” pero también de Internet y del desarrollo de la Web 2.0. Es que una de las características principales de la evolución de la Web 1.0 es la de posibilitar una mayor interactividad entre los internautas y los servicios on-line, aportando herramientas simples y accesibles para la creación, configuración y circulación de diversos sitios Web. Sitios interactivos de acceso masivo a producciones, circulaciones y consumos culturales varios, como My Space, Flickr o You Tube ponen en jaque al concepto de íconos Pop e imprimen otros ingredientes a la neoconfiguración de la dicha cultura.

Una vez más parafraseo a Cecilia Pavón cuando en el citado artículo dice: “Y si lo que definía el pop era la escucha en comunidad, ¿existe una forma más radical de estar incluido en una comunidad que aquella propuesta por la Web 2.0?"

Pero hago backup y retomo lo de Sgt. Pepper´s (1967), el octavo disco en la producción de la paradigmática banda musical. Quien me lea podría pensar que desarrollaré un relato sobre géneros o estilos musicales, pero no, mi interés se centra en dos aspectos de esta realización discográfica que marcaron precedente en los modos de producción, distribución y consumo de la música Pop (pero que se hizo extensivo a otros "géneros") Uno de ellos se asienta en la visualidad del disco, su novedoso diseño de tapa. El otro, en la construcción de su sonoridad con aportes de nuevos desarrollos tecnológicos. Fue el primer álbum elaborado y editado íntegramente en un estudio de grabación. Estos dos hechos, revolucionarios en aquel momento hacen de Sgt. Pepper’s un hito que inaugura nuevas formas de hacer, “ver”, difundir y escuchar la música.

No es casual que el diseñador del arte de la portada del LP fuese el artista Pop Peter Blake, quien hizo de ésta un collage donde junto a los cuatro Beatles vestidos de sargentos, y a las cuatro figuras de cera que los representan en el Museo de cera “Madame Tussaud” de Londres, congregó a los más variados personajes, todos ellos emblemáticas figuras de diferentes culturas y tiempos. En su mayoría fueron sugeridos por los propios integrantes de la banda. Entre ellos se encuentran: escritores, actores, gurúes, científicos, filósofos, psicólogos, dibujantes, deportistas, arquitectos, cómicos, como: Marilyn Monroe , Sri Yukestawar Giri, Marlon Brando, Bob Dylan, Cassius Clay, D.H. Lawrence, Shirley Temple, Karl Marx , Edgar Allan Poe, Johnny Weismuller, Stan Lauren , Oliver Hardy, Albert Einstein, Oscar Wilde, Mae West, Aleister Crowley, Lenny Bruce, Dylan Thomas, Friedrich Nietzsche, el Marqués de Sade, William Burroughs, Fred Astaire, Sri Mahavatara Babaji, Carl Jung, Aldus Huxley, Tyron Power, Lewis Carroll (fueron eliminados finalmente Hitler y Gandhi).

A este esta poblada escena Pop se sumaron objetos variados como ropa de una abuela, una muñeca de Shirley Temple con ropaje que dice: “Bienvenidos los Rolling Stones”, una vela candelero que es objeto ritual mexicano llamado “El árbol de la vida”, un televisor, una figura y una muñeca de piedra, un trofeo, una estatua de la casa de John Lennon, una muñeca india de cuatro brazos, el Cuero del bombo con el nombre del disco (diseñado por Joe Ephgrave), una pipa, una víbora, una figura japonesa de piedra, una Blanca Nieves de piedra, un gnomo de jardín y una tuba.

En todo éste montaje escénico, los únicos personajes en vivo eran los músicos de la banda The Beatles en sus versiones de Sargentos. La imagen fue captada en una fotografía tomada por el fotógrafo Michael Cooper en los estudios de Chelsea Manor Photographic Studios, el 30 de Marzo de 1967. El artista realizador Peter Blake contó con la colaboración de la artista Jann Haworth, su esposa. La dupla ganó el premio Grammy en 1967 como “Best cover, graphic arts”.

El disco se presentaba envuelto en un sobre que una vez abierto mostraba una fotografía doble tamaño de los integrantes de los Beatles ataviados como sus “heterónimos” músicos de la banda de Sgt. Pepper. En el interior del sobre se incluía además un poster con imágenes para recortar relacionadas con todo este imaginario de personajes y relatos de cruces varios muy al estilo Pop, y otro insert (lámina inserta) una imagen gráfica a modo de “pintura psicodélica” realizado por el grupo “The fool”. Otro aporte de Sgt. Pepper’s, es el primer disco que publica en la contratapa de la portada, las letras del repertorio de canciones que incluye. Un arte más que se suma a la presentación musical, el de la literatura. Dejando de lado a las composiciones de carácter únicamente instrumental, desde entonces la música en su presentación visual irá generalmente asociada al arte de las letras. Más y más intersecciones de lenguajes artísticos.

La cultura Pop se hace presente en Sgt. Pepper’s, impensable ésta sin las implicancias del desarrollo de los nuevos medios y tecnologías de difusión masiva. Inevitable hablar de Rock y Pop como géneros musicales sin remitirlos a contextos culturales homónimos. “Lo Pop” cuestiona diferencias entre “lo alto” y “lo bajo”, recicla elementos provenientes de sus diversos sitios de producción a modo de Collage o pastiche. El Pop valida las producciones y expresiones provenientes de las “subculturas”, no establece límites entre los lenguajes artísticos. Es así que éste disco, como paradigma de la cultura Pop evidencia una integración de lo visual y lo sonoro. Si hay un término que dice de la música Pop es el de masividad, este género musical se define no desde la producción sino desde la recepción, su llegada a un público masivo. Y esto, gracias al desarrollo de los medios tecnológicos.

A partir de ésta producción discográfica de los Beatles y luego con el futuro desarrollo de la difusión de música en soporte de videoclip, las producciones musicales se presentarán fuertemente ligadas a su “visualidad”.

El LP (Long Play) Sgt. Pepper’s celebró su fiesta de lanzamiento el 19 de Mayo de 1967 en la casa de Brian Epstein en Chapel Street, Mayfair. Desde entonces logró posicionarse en el primer lugar en ventas de discos durante 15 semanas. Este boom se debe en gran medida a que la industria discográfica se había convertido en los 60’ en un importante negocio.

Los LP ingresaron al mercado a partir de 1948, con la firma discográfica Columbia. Fueron discos larga duración (20 minutos cada lado aproximadamente) que reemplazaron a las antiguas placas de laca. Luego otra discográfica, la RCA lanzó los singles o sencillos, discos más pequeños y de corta duración. El LP prontamente se estableció como preferido, aunque su costo más elevado lo transformó en el formato fabricado para el consumo de las clases más altas y mayor poder adquisitivo.

El crecimiento y desarrollo de la empresa discográfica, permitió más mejores inversiones en métodos de grabación y publicidad. A fines de los 60’ esto se evidenció en la producción de varios álbumes de dos de discos como “The White Álbum” de los Beatles, “Wheeles on Fire” de Cream; “Chicago Transit Authority” de Chicago; óperas rock como “Tommy” de The Who y el musical de Brodway “Hair”, que muestran un especial interés en la presentación de los discos como soporte material, y en el diseño de sus tapas.

Los Beatles, con Sgt. Pepper's resumieron en una totalidad integradora lo físico-visual y lo abstracto-sonoro en el modo de presentar su música. Había nacido el aún vigente modelo de realización, difusión y escucha de la música producto de la cultura Pop. En cuanto a las posteriores influencias cercanas más directas en lo que hace a la producción de diseños de tapa de discos, Sgt. Pepper’s tuvo mucho que ver con la realización de “Sticky Fingers” de los Rolling Stones (1971) diseño elaborado por Graig Braun con aportes del célebre artista Pop Andy Warhol. Luego también con la Ópera rock “Quadrophenia” del grupo “The Who” en 1973. Y por supuesto no podemos dejar de nombrar a los emblemáticos discos de la banda inglesa Pink Floyd “Animals” (1977) y “The Wall” (1979), que luego se hizo producción cinematográfica de la mano Alan Parker (1982).

Música y filmografía, hecho que termina de subrayar la importante simbiosis que pactan música, artes visuales y audiovisuales.

Si nos detenemos a hablar de Sgt. Pepper’s como producto musical en cuanto a producción de sonidos, es de destacar que éste álbum fue originado cuando la banda había decidido por aquel entonces no realizar más conciertos en vivo. Fue pensado como un ensayo, como prueba de grabación en estudio, algo que sienta precedente en la época, ya que anteriormente se grababa en salas de concierto o auditorios. Es así como éste LP, paradigmático en muchos aspectos, comienza a incluir como condición ineludible la edición, el estudio de grabación como instancia intermedia entre los músicos y los espectadores. Sus efectos no sólo alcanzan a los modos de producción, sino también a los de circulación y recepción pública de la música.

Antes del desarrollo de los métodos de grabación la ejecución por parte de los músicos y la escucha por parte de los oyentes significaba una experiencia compartida en tiempo y espacio, una situación de sincronicidad. A partir del uso del proceso de grabación y hasta hoy, la música circula en diversos soportes invadiendo diversos espacios físicos materiales y acústicos. Actualmente se la puede oír en la vía pública, en las calles o sitios particulares, a través de diversos dispositivos electrónicos como la TV, reproductores de audio y video o mp3, en cualquier momento y lugar de nuestras vidas, fuera o dentro de nuestras casas.

Los nuevos medios electrónicos de comunicación y difusión masiva han modificado definitivamente a las prácticas sociales, entre ellas al modo de producir y consumir música. Pero volvamos a éste novedoso método de grabación que había revolucionado allá por los 60’ a la industria musical con la realización del Sgt. Pepper’s.

Cito a Michel Chion, quien en su libro “El Arte de los Sonidos Fijados” en "Intersecciones-La música en la cultura electro-digital" (que colgué en este blog) nos dice: “Ignoramos si los historiadores y los críticos, y los jazzman mismos conceden importancia al hecho de que el nacimiento del jazz es contemporáneo de la llegada del sonido fijado. Pero estamos convencidos de que si maestros como Miles Davis han podido crear un sonido tal, es porque hubo el advenimiento de lo que se puede denominar, con preferencia a grabación, la sono-fijación. La cual comporta para el músico una doble consecuencia: primeramente le permite, no ya volver a escucharse, sino simplemente escucharse, oírse desde el exterior, de una manera disociada de su propio gesto emisor de sonido, lo que hasta el momento le estaba prohibido. Y por otra parte fija su creación en un soporte. Dos datos que revolucionan el trabajo y la técnica del intérprete, tal como el cinematógrafo ha cambiado la naturaleza del trabajo del actor (...) Sin contar que la sono-fijación le permite oír a sus colegas de todos los países. Globalmente, la grabación de sonidos ha tenido entonces consecuencias positivas, y no solamente los efectos industrializantes que es corriente ver denunciar acerca de ella”.

Tanto el Jazz, como el Pop, el Rock y otros géneros musicales se originan íntimamente ligados a condiciones "técnicas" a procedimientos como el de la fijación del sonido en el proceso de grabación en estudio. Esto es, a las propuestas que los avances tecnológicos aportan. Y cuando hablo de géneros artísticos no me refiero sólo a como son concebidos desde la producción sino también a cómo son leídos, oídos, recepcionados y al modo en que circulan socialmente. Aspectos en los que también las cuestiones tecnológicas tienen un alto grado de implicancia. Si en los 60’ el disco Sgt. Pepper’s sentó las bases del actual modelo de producción, distribución y consumo de la música Pop siento que hoy ese modelo está comenzando a entrar en crisis, al menos en ciertos aspectos. Se perciben ciertas rupturas y cambios de orden, más que nada en el mundo de la Industria discográfica y en las modos de construcción de los íconos musicales del Pop. Una de las potentes causas que motivan éstas visibles modificaciones es la de la irrupción del universo digital y de la Internet como contexto que actualiza virtualidades tanto enchufadas como desenchufadas.

Flashback and Return to the future, y vuelta al inicio de este post.

Pero antes, hablando de Pink Floyd, un breve homenaje a Richard Wright, músico solista y ex- tecladista de esta banda... se fue, pero seguramente seguirá siendo y haciendo música...

2 comentarios:

  1. El pop también es nostálgico.
    Ahora se vienen los 40 años del White Album. Precisamente el momento en el cual los Beatles, más que una banda, fue una reunión de talentos.
    Cuatro planetas linkeados.

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  2. Hola Rafael!
    La nostalgia persiste en el Pop, es en cierto modo acceso al pasado, presente y futuro. Es casi como un portal, como un buscador, desde donde se puede llegar a diferentes lugares y tiempos.
    No había pensado en eso, que casualmente se cumplen 40 años del White Album. Un disco tan paradigmático como el Sgt. Pepper's, pero como decís, quizás más por su riqueza desde lo propiamente musical, como lugar en donde se linkean a Yoko o a Clapton, y se delinean ya los estilos particulares de cada uno de los Beatles, como cuatro planetas linkeados. Una hermosa metáfora del White Album hoy, en momentos de los reformateos del Pop.

    Besos

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