24 may. 2010

El Reencantamiento del Mundo


“(…) Tan importante es la secreción que el problema social casi debería plantearse en términos olfativos” Una frase por demás atractiva para introducirnos en ciertos recorridos por El Reencantamiento del Mundo. Una ética para nuestro tiempo de Michel Maffesoli
Hace rato ya, más de 30 años, para ser sólo un poco más precisa, que este sociólogo francés viene trabajando, desde una perspectiva bastante particular, por fuera de cualquier ortodoxia, en aquello de indagar, explorar y relativizar ciertas cuestiones referidas a los modos de construir sociabilidad(es), en y desde nuestras culturas occidentales posmodernas.
Maffesoli nos habla en este libro de la necesidad de otra(s) ética(s) para nuestro(s) tiempo(s). Éticas lábiles, plurales, relativas, instituyentes más que instituidas, surgidas de espacios experienciales vividos en comunidad, en esos microterritorios de agrupamientos tribales en los que se escenifican tantísimas prácticas sociales de nuestra contemporaneidad. Hoy más que nunca se hacen sentir, aunque sea a veces de modos subterráneos, esos “lazos societales” con sus pactos efímeros, “presenteístas”, más del lado de la conciliación que de la dominación, esas voces múltiples de imaginarios tribales en el complejo entramado social de un hoy que reclama prácticas de abordajes vivenciales y “heterológicos”.
Los tiempos de una moral modernista universal, categórica, verticalista e iluminista, dirigida hacia promesas de un futuro de salvación, son desplazados por estas éticas y estéticas surgidas de la con-vivencia grupal aquí y ahora, en territorios particulares y contrastados por matices de sombras. Estéticas repotenciadas por la vitalidad de los juegos de afectos y emociones puestos en escena en la teatralidad de las situaciones más cotidianas, de las más banales o banalizadas, en los ámbitos de la moda, del arte, de los tantísimos modos de ritualidades urbanas y, todo teñido por cierto espíritu de religiosidad heterodoxa y misticismo.
Al hablar de las imágenes como forma, signo, símbolo y marca de pertenencia, de afinidades electivas, Maffesoli recupera de ellas un potencial del lado de lo arquetípico, del mito, del misterio, de la seducción del secreto que aviva, congrega y se congrega en los imaginarios tribales. Poder de “religancia” cuando ellas simbolizan un ser colectivo que participa y comulga en una forma de estar-juntos, de habitar un lugar vital compartido (real, imaginario, onírico, virtual o físico)
Pero ¿por qué Maffesoli plantea su libro en clave de un “reencantamiento del mundo”? Bueno, será quizás porque ¿paradójicamente? estas formas de vivir, de habitar el presente de acuerdo a las reglas que cada comunidad diferencial establece, a partir de apuestas a una ética de la situación, proxémica, osmótica, “encarnada”, abrevan a su vez en sustratos arcaicos, en arquetipos que reviven realidades “encantadas” por las emanaciones intersticiales e inmemoriales de ese ser colectivo anónimo, dionisíaco, que canaliza a través de un cuerpo individual pero contenido en un cuerpo comunitario, místico, imaginal, construido y reafirmado en la emocionalidad orgánica que enlaza a los habitantes de las tribus posmodernas.
Contra la violencia de pensamientos y prácticas abstractas totalitaristas que no ceden el más mínimo espacio al relativismo, la invitación es a participar en un ambiente social múltiple de sensibilidades vividas y compartidas, en un presente que se reactualiza desde sus manifiestos reversibles de éticas y estéticas homeopatizantes de miedos y violencias e interconectoras de otros tiempos y espacios que, por momentos, permiten ciertas filtraciones de extrañeza casi mágica en esas zonas de lo que creíamos conocido, ciertos instantes en los que reverbera algún reencantamiento del mundo.
Tokio Kumagai - Serie Calzados para comer (1984)
PD1: Quienes estén interesados en leer "El reencantamiento del mundo" pueden descargarlo de aquí.
PD2: En su Exposición Preliminar: Un relativismo generalizado, Michel Maffesoli rescata al sociólogo alemán Georg Simmel, "relegado a una universidad en los márgenes del Imperio. En particular porque abordaba, como pionero, temas denominados "frívolos": el cuerpo, los sentidos, la coquetería, la estética, las sociedades secretas, las emociones, lo no-racional (...) Maffesoli declara orgullosamente haber aprendido de Simmel "el sentido de lo relativo irreprimible del verdadero pensamiento (...) No satisfacerse con un pensamiento satisfecho (...) permanecer libre e independiente. Rebelde a los melosos encantos de ese "Prozac" que es toda ideología"
Siguiendo este enlace pueden encontrar algunos textos de G. Simmel como El conflicto de la cultura moderna, y más de otros acerca de sus escritos y exploraciones, entre ellos Simmel: La moda, el atractivo formal del límite, por Jorge Lozano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario