5 nov. 2008

Ensayando reflexiones reticulares y más relatos de anfibiedades

"Las universidades prefieren la bibliografía a la lectura de libros. El Oriente, en cambio, entendía que todo es muy antiguo, o impersonal, o contemporáneo, lo cual al cabo da lo mismo. Winternitz afirma que el Indostán atribuía sus vastas epopeyas a una divinidad, a una secta, a un personaje de la fábula o simplemente al tiempo.
Yo desearía que este volumen fuera leído sub quadam specie aeternatis, de un modo hedónico, no en función de teorías, que no profeso, o de mis circunstancias biográficas. Lo he compilado hedónicamente; sólo he recogido lo que me agrada o lo que me agradaba en el instante en que lo elegí."
Jorge Luis Borges - Prólogo en "Antología Poética 1923-1977" -
"Se llega a un lugar sin haber partido de otro, sin llegar"
Silvina Ocampo - Invenciones del Recuerdo -

En Second Life algunos de los que participamos en Real Life de las Jornadas Anfibias en Villa Ocampo, terminamos la charla que había iniciado allí Rafael Cippolini, el día Jueves pasado. Fue ésta la primera de las actividades que Cecilia Pavón programó en la organización del anfibio evento. Y sí, porque entre todos, cada uno de los que participamos, desde su percepción sensible de las realidades, ficciones y virtualidades de hoy, colaboró en reflexionar anfibiamente la anfibiedad.

En Cultura Anfibia, Rafael Cippolini linkeó entradas que delinean todo un recorrido de sentidos históricos, pero reconstruídos anacrónicamente, más allá de linealidades. Un pasaje por los fluctuantes devenires de lo que hoy entendemos por virtualidades, realidades, anfibiedades, redes, ficciones, materialidades, cuerpos y más. Tecnologías mediante, todo este entramado de conceptos se transformaron en concepciones presentes consciente o inconscientemente, en diversos grados y en modos diferenciales, tanto en los entornos enchufados como desenchufados de nuestras culturas.
El Sábado a la noche las Jornadas seguían su transcurso anfibio en Villa Ocampo con las poesías y canciones de Gaby Bex, Dani Umpi, la presentación de colectivo Bum Bum Box con su instalación musical, y la proyección de videos "Palpito Papito" (2008, Ruy Krieger), "Amor x" (2007, Mariela Bond) y "La suciedad del espectáculo" (2008, Rafael Cippolini).
Había allí algo de un clima que tenía mucho de magia.
Una agenda contemporánea que se superponía con el ambiente temporo-espacial que había congregado, tiempo atrás, a una diversidad de artistas locales y extranjeros. Ellos supieron marcar con sus producciones artísticas, direccionalidades que hoy son huella de una cultura que atravesó barreras territoriales. Y esas huellas como ecos se interconectan con las de otros tiempos, siguen su cauce en continuidades y efectos que se actualizan, actualizándolas.
Cecilia Pavón se refiere a ésto y más, diciendo: "Aunque las conexiones no sean obvias, el pasado y el presente imbrican su sentido en un conjunto de visiones comunes. ¿Acaso no era la revista Sur una red social que buscaba conectar escritores a todas las latitudes del mundo, creando un comunidad de artistas global? En la obra de Victoria Ocampo ("la Gioconda en la Pampa", como la llamaba su amigo José Ortega y Gasset), esta anticipación también puede leerse nítidamente, no sólo en el aspecto hipertextual de sus escritos (que permanentemente "linkean" otras obras y autores), sino también en la importancia que la conversación y la sociabilidad tenían para ella, y que la sitúan en relación directa con las formas artísticas más avanzadas de nuestro presente."
Estuvieron virtualmente en Villa Ocampo durante las Jornadas Anfibias, Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, Igor Stravinsky, Roger Callois, Gabriela Mistral, cada uno de los que participaron en la mítica Revista "Sur", "El Principito", Saint-Exupéry en la Argentina y seguramente muchos más.
Durante aquella noche de Sábado anfibio, por un momento, las paredes de las galerías de Villa Ocampo volvieron a escuchar las palabras de Victoria Ocampo, pero esta vez en la voz de Cecilia Pavón leyéndola. Se trataba de un fragmento de su Autobiografía III: La rama de Salzburgo, en el que se reconstruían ciertas sensibilidades anfibias.
Si, porque en él, Victoria hablaba de sus sensaciones durante un vuelo, de cómo percibía desde allí arriba, cielo y agua como uno; de su regreso a tierra como vuelta a un lugar que, después de la navegación aérea se había tornado un sitio extraño.
El poema de Victoria también habla de algunos de los abordajes transitados por Rafael Cippolini al dar inauguración a una serie de reflexiones anfibias, ¿la virtualidad y la anfibiedad, no tienen ya una larga trayectoria?, ¿cómo las definimos y percibimos hoy?, ¿la virtualidad no es acaso un universo variable y expansivo que se origina y circula más allá del software?
Las tecnologías sin duda imponen nuevas perspectivas perceptivas a la virtualidad. Cómo bien lo dice una de las entradas del Cippodromo, en Reality Cracking: "No existe lo virtual por fuera de lo real. Lo opuesto a lo virtual nunca fue lo real. Sino lo físico.Y no es que en lo virtual la materia se comporte de otra forma, sino más bien que nuestros sentidos encuentran un límite.
Para nuestra cultura “clásica”, la virtualidad fue siempre una “mala idea de la visión” (...) La virtualidad fue considerada por siglos como realidad errónea.
En un sentido tradicional, la virtualidad era lo falso. Lo que no tenía materia. Hoy comenzamos a entender a lo virtual como la conciencia de la limitación de nuestros sentidos. La tecnología hizo que esa “mala idea de la visión” sea económica y políticamente redituable."
En SL siguió todo este programa de Jornadas Anfibias, aunque con otros tiempos, en otros espacios, en otros cuerpos con sus propios relojes internos y externos. Teletransportados hacia encuentros y desencuentros, percibiendo cada uno, a todo y a todos, de un algún modo diferencial. Dolcemare, Coliandro, Nereo, Homo y Zasha (si mal no recuerdo los nombres), prosiguieron en la virtualidad de "J D Mechanical Toy Factory", una fábrica de juguetes mecánicos, reflexionando reticularmente, desde la red, pero y acerca de entrecruzamientos varios, de otras muchas redes (entrecruzados también los diálogos y silencios, espaciados de otros tiempos entre tecleos)
Dolcemare antes de partir llevó a Homo y Zasha a otro lugar, a un bosque increíble "Charkyn Forest". En un momento Zasha perdió de vista a Homo, que seguramente continúo por ahí con sus exploraciones por territorios de la virtualidad.
Zasha hizo lo suyo y llegó de allí a otro lugar que tampoco había conocido aún.

En "Happy Clam Island" se quedó un rato más, descansando del viaje e imaginando otros lugares habitados de poesías...

"Irse de un mundo conocido
a otro que todavía es enigma
es como la adversidad de un niño
cuyo paisaje es la colina.
Tras la colina hay brujería,
y todo lo desconocido.
¿Será digno el secreto de la solitaria travesía?"
Emily Dickinson - Poema 1588 - traducido por Silvina Ocampo -

Irrealidad

(...) Soy apenas yo misma. Soy Silvina.

La vida me circunda como un velo.

Un velo que me resta realidad

como cuando en la noche ladra un perro

Adentro de mi sueño, en la ansiedad,

Y abro el portón, que da a

un jardín, de fierro.

Silvina Ocampo - (De los nombres, 1953)

La red como dispositivo operativo comunicacional y relacional es un articulador, un aparato que activa percepciones variables, de diferentes modos, tanto en los entornos plugged como unplugged.

En 1948, Silvina Ocampo incluyó en su libro "Autobiografía de Irene" un cuento titulado "La red". Allí, el relato comienza diciendo: "Mi amiga Kêng-Su me decía: (...)" Luego le cede la palabra a otro relato, al de una amiga que habla de una mariposa de existencia ambigua, imaginada o fantasmática, que es la excusa para una narración fantástica:

"(...) Sobre la mesa -prosiguió-, entre mis peinetas y mis horquillas, había un alfiler de oro con una turquesa. Lo tomé y atravesé con dificultad el cuerpo resistente de la mariposa –ahora cuando recuerdo aquel momento me estremezco como si hubiera oído una pequeña voz quejándose en el cuerpo oscuro del insecto (...) La mariposa abría y cerraba las alas como siguiendo el ritmo de mi respiración. En mis dedos quedó un polvillo irisado y suave. La dejé en mi habitación ensayando su inmóvil vuelo de agonía (...) A la noche, cuando volví, la mariposa había volado llevándose el alfiler (...) Durante muchos días sucedieron cosas insólitas en mi habitación. Tal vez las he soñado.

Mi biblioteca se compone de cuatro o cinco libros (...) siempre mi madre me aconsejaba, para que mis sueños fueran agradables, la lectura de estos libros: El libro de Mencius, La fiesta de las linternas, Hoeï-Lan-Ki (Historia del círculo de tiza) y El libro de las recompensas y de las penas.

Varias veces encontré el último de estos libros abierto sobre mi mesa, con algunos párrafos marcados con pequeños puntitos que parecían hechos con un alfiler. Después yo repetía, involuntariamente, de memoria estos párrafos. No puedo olvidarlos...”.

Al finalizar el relato Silvina vuelve a transfigurarse en Silvina para decir: "Cuando pienso en Kêng-Su, me parece que la conocí en un sueño."

Borges, Silvina y Bioy Casares, en 1940, ocho años atrás, habían recopilado en "Antología de la literatura fantástica" una serie de escritos entre los cuales se encuentra "Sueño de la mariposa" de Chuang Tzu, un microrelato que dice:

"Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu."

¿Dónde está la red en el cuento de Silvina Ocampo? En el propio relato como elemento temático no, quizás si como estrategia de lectura, como retícula de sentidos, como un universo de lepidópteros interconectados, de mariposas diversas, fantasías, virtualidades, sueños que linkean entre sí y se asocian libremente.

"…cada escritor crea un mundo. Esa creación (…) surge de la memoria, del olvido, que es parte de la memoria, de la literatura anterior …" Lo dijo Borges en un prólogo a un cuento de Silvina Ocampo.

"It has been said something as small as the flutter of a butterfly's wing can ultimately cause a typhoon halfway around the world"

Chaos theory

Silbidos de aire

cantos inaudibles de batir de alas de mariposas

rozan las cimas

de montañas jamás imaginadas

8 comentarios:

  1. Hola Nat!!!
    Hubiese sido muy bueno que estuvieras ahí. Igualmente, para mi, Nat Oliva estuvo "virtualmente" en las Jornadas Anfibias.
    Me acordé justamente, a propósito de ellas, de una entrada en el Cippodromo, "Amphibia File Amphibia Life"(que linkeé en este post), donde Rafael habló de Nat Oliva "DJ" en Magma:Infinitos Posibles... Pensé lo mismo cuando la leí, me hubiese gustado haber estado ahí!

    Besos!

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  2. Gracias Fabiana por este posteo.
    Un mapa que va conectando cada una de las aristas anfibias de los que sucedió en esas tres jornadas (las dos unplugged y la virtual)más sus linkeos a los imaginarios que de varias formas estuvieron presentes.
    Me impresiona la cantidad de imaginarios convocados, las percepciones sugeridas, la superposición y sucesividad de espacios y dimensiones virtuales y físicas. Un crescendo que parece lejos de detenerse.
    Besos

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  3. Hola Rafael,
    Gracias a vos también, y a todos los que tuvieron que ver con la producción de las Jornadas Anfibias.
    Creo que lo que escribí en este posteo es sólo un recorte materializado de todos esos sentidos que estuvieron produciéndose durante las Jornadas. Todos ellos, son efectos o ecos físicos y virtuales, de esa polifonía de voces que hablaron ( en cuerpo presente o ausente) de anfibiedades en aquellos hermosos sitios de Villa Ocampo, JD Mechanical Toy Factory y Chakryn Forest.
    Quise convocar aquí nuevamente esas voces para que sigan dialogando y provocando otras muchas y nuevas conversaciones. Para que, como me pasó a mi y seguramente a muchos de los que estuvimos participando, los modos de percibir sensible y conceptualmente el mundo, como universo de entornos interrelacionados, se multipliquen en una impredecible cantidad de posibilidades.

    Besos

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  4. hola fabiana, qué bueno que viniste a Villa Ocampo, me re alegro de que la hayas pasado bien. Lo que leí es un fragmento de "La rama de SAlzburgo" creo que la autobiografía IV o III. La vendían ahí mismo, en la edición de Sur. Creo que está publicada por otra editorial
    te mando un beso y seguismo en contacto

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  5. Hola Cecilia,
    Muchas gracias por los datos, la verdad no conocía mucho los escritos de Victoria. Fue muy hermoso el momento en que leíste ese fragmento linkeado con poesías y canciones de Gaby Bex, Dani Umpi, en ese lugar, de esa hermosa noche en Villa Ocampo. Volveré allí a buscar el libro que me contás.

    Besos para vos! y seguimos en la "red"

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  6. Pero señora! Cómo puede ser que estuvimos en el mismo sitio y no nos reconocimos? No pude ir el jueves, pero sí el sábado...
    en fin, fue realmente un limitación de nuestros sentidos en el mundo físico. Otra vez, será?
    Saludos!

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  7. Hola Cecé!

    Lo mismo pensé cuando leí tu última entrada! Parece que la anfibiedad, en las confluencias del mundo físico nos falló un poco (otras limitaciones perceptivas, como bien decís)...seguramente para la próxima coincidiremos también en las otras redes, en las desenchufadas... quizás entonces ya tendremos los sentidos más entrenados para éstas atenciones anfibias...

    Besos!

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