18 may. 2009

Apuntes Orgánicos
Que el hacer de la escritura/lectura se configure como un organismo viviente (y muriente) es un decir que, a primera impresión, quizás sólo sería aceptado recorriendo el terreno de lo metafórico. Sin embargo, podría suceder también que, después de ciertos rodeos, sus sentidos rebasaran los límites operativos de la metáfora. Sistemas, articulaciones, circulaciones, relaciones entre lo macro y micro, ciclos productivos y reproductivos, regeneraciones, interrelaciones e interdefiniciones, letras, órganos y más que palabras. Paradas en una serie que dice sólo en tantísimos entrelazados de tanto, y en el único contexto invariable que es ese del tiempo. Pienso en lo que sucede cuando se superponen algunos lineamientos provenientes de variados campos como los de la genética, la lingüística, la semiótica, la cosmología, la física cuántica, tratando de encontrar la última unidad de vida, de sentido. ADN, quantum, nanopartículas, protones, electrones, sememas, fonemas, uno y más signos. Microinformaciones estallando hacia lo macro en múltples Big Bang

El viaje tras la huella del sentido último de los sentidos, de esos que indefectiblemente se corren, y en sus pasajes intersectan una y otra vez, organismos, letras y códigos. Cryptografía Cuantica: "El mundo funciona con muchos secretos, materiales altamente confidenciales. Entidades como gobiernos, empresas e individuos no sabrían funcionar sin estos secretos altamente protegidos. Nicolás Gisin de la Universidad de Génova dirige un movimiento tecnológico que podrá fortalecer la seguridad de comunicaciones electrónicas. La herramienta de Gisin (quantum cryptography), depende de la física cuántica aplicada a dimensiones atómicas y puede transmitir información de tal forma que cualquier intento de descifrar o escuchar será detectado. Esto es especialmente relevante en un mundo donde cada vez más se utiliza el Internet para gestionar temas. Según Gisin "comercio electrónico y gobierno electrónico solo serán posibles si la comunicación cuántica existe" En otras palabras, el futuro tecnológico depende en gran medida de la ciencia de los secretos"

En unos párrafos introductorios a Signos, de Thomas A. Sebeok, encuentro descriptas más de algunas de estas superposiciones: "Sebeok ha transformado la semiótica en una ciencia de la vida, al haberla devuelto a sus raíces de la biología médica. En otras palabras, ha arrancado la semiótica del terreno filosófico, lingüístico y hermenéutico en el que ha sido cultivada durante siglos y la ha trasladado al dominio de la biología, de donde procedía originalmente . La aproximación biológica de Sebeok es inherente a una perspectiva que pretende investigar cómo todos los animales están dotados genéticamente de la capacidad de utilizar las señales y los signos para sobrevivir, y cómo la semiosis humana es al mismo tiempo similar y diferente de esta capacidad."

De otras "organicidades" y otros modos de ser y hacer relaciones entre tantos cuerpos, hablaba también Franz Kafka en carta a Max Brod, allá por 1910: "Mi cuerpo entero me advierte ante cada palabra, cada palabra, antes de que permita que yo la escriba, mira primero en torno suyo. Las frases se me parten prácticamente, veo su interior y entonces tengo que acabar enseguida." Siguiendo ciertos atajos, cuando la escritura se forma e informa ideogramáticamente, pareciera ser que muchas de estas cuestiones de letras orgánicas se hacen aún más perceptibles, más sensoriales.

En apuntes sinologicos algunos trazos recorren las interconexiones enredadas en la caligrafía de los tantos ideogramas chinos: "(...) el arte, el mito, la filosofía y la mística son modos de conocimiento en los que se revela el Espíritu (Shen). Todos ellos son modos de lenguaje que se reflejan en el lenguaje hablado y el escrito, y es en el terreno de la escritura que la civilización china realiza un arte donde lo relativo y lo trascendente conviven en una Unidad, se trata de la Caligrafía.

La escritura china difiere de las occidentales en el sentido que un ideograma al ser escrito puede tomar una gama extensa de significados. Cada ideograma se basa en algunos de los 224 radicales, y cada uno de éstos tiene una significación básica, pero también poseen cierta "extensibilidad". Así, un ideograma puede ser verbo, adverbio, adjetivo o poseer una cierta variedad funcional, y es esa misma plasticidad la que lo convierte en símbolo. Un símbolo se presenta como centro de un conjunto, donde existen una variable de aspectos que parecieran ser rígidamente delineados. Cuando la caligrafía, de su esfera intelectual (gramatical) pasa a la esfera estética, allí el lenguaje comienza su retorno al interior para convertirse en el ser indiviso que Lao llama no-ser (Wu). El significado conceptual que es el contenido "superficial" de un ideograma tiene una función similar al de la "personalidad humana". Cuando ese significado, que señala lo superficial o formal de la vida se diluye, emerge un sentido oculto que es lo "extensible", es la base o espíritu del que nace el lenguaje. Así, en el sentido intencional del ideograma reposa lo intelectual y lo utilitario. En lo espontáneo se halla l aunidad secreta, de la que no sólo brota la vida, sino también todas las variedades de los idiomas humanos. El primer sentido (intencional) sirve para todos los fines utilitarios y pequeños. Pero en un segudno sentido, lo pequeño y lo útilo se integran espontáneamente con su origen verdadero o misterioso (hsuan-ming), y la caligrafía se transforma en una visión directa donde el arte, la filosofía, el mito y la mística conforman la sabiduría intuitiva de la vida."

Desviándonos un poco, aunque por rutas muy cercanas, podríamos ir por más "letras vivas" en Mushishi. Se trata de una producción manga/anime, luego transpuesta al lenguaje cinematográfico. Allí, los mushis son seres que no encajan específicamente en ningún tipo de especie orgánica reconocida. Éstos se presentan en diversas formas y representan algo así como organismos de vida en su nivel de evolución más básico. Mushishi es el nombre que se le otorga a quien se dedica a ir tras los rastros de los mushis y sus extrañas apariciones, ya que generalmente no son perceptibles a nuestros sentidos. En ocasiones, cuando sí lo son, se relacionan con los seres humanos de diversos modos, y con frecuencia, en contextos de acontecimientos sobrenaturales o raras enfermedades. Al hilo conductor lo desenrrolla un mushishi llamado Ginko, quien en sucesivos episodios sigue la pista de estos singulares casos de encuentros entre diferentes universos orgánicos. En el primer capítulo, de la primera temporada, Ginko siguiendo pistas de mushis llega al encuentro de Yoroi Shinra-Kun. Un niño que algo de ellos conoce (aunque no conscientemente). Los dibuja en una mezcla de diseños orgánicos e ideogramáticos que adquieren vida y saltan de la bidimensionalidad del papel a la tridimensión del espacio real.
"Yoroi: - Precisamente estaba escribiendo una carta de renuncia. Hace mucho recibí varias ofertas para investigar. Pero las rechacé todas. Fue la última voluntad de mi abuela...No quería que mi habilidad se hiciese pública, y así pasar desapercibido lo más posible. Como acabas de ver, cada vez que dibujo la silueta de algo, aunque sea un ser inexistente, ésta cobra vida (...) ¿Le echarías un vistazo? Ginko: - ¿Son dibujos tuyos? Yoroi: - Sí. A veces cuando estoy pensando en las musarañas, cosas como estas salen de la nada. Siempre me he preguntado qué serían. Me entretenía mirándolas y haciendo bocetos de ellas para enseñárselas a mi abuela (...) Hubo veces en las que pensé que realmente pasaba algo raro. La abuelita y yo nunca lo vimos de la misma manera en ese aspecto. Ginko: - Eso es porque son Mushi"

No muy lejos de estos particulares relatos, y porque todo lo que nace muere, unas tramas se escriben con palabras que matan.

Death Note, otra producción manga/anime y película, protagonizadas por un estudiante japonés de nombre Light Yagami, quien azarosamente se encuentra con un cuaderno de páginas provocadoras de fatídicos efectos sobrenaturales. Todo aquel apunte que Light Yagami escriba en "Death Note" nombrando a una persona de rostro conocido, traerá como infalible consecuencia la muerte de ese que su letra cite. Haciendo uso de esta singular arma mortal, Light Yagami decide hacer justicia por mano propia escribiendo en su cuaderno una larga lista de "criminales".

Y de aquellos apuntes regreso nuevamente a éstos que comencé por aquí. Después de seguir unos entre otros de estos trazados, quizás algo quede flotando. Ciertos apuntes orgánicos nombran sitios corridos un poco más allá de alguna metáfora.

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