6 may. 2009

De Entrevistas y Crónicas Vampíricas

"La gente que cesa de creer en dios o en la bondad todavía suele creer en el demonio. No sé por qué. O sí lo sé: la maldad es siempre posible, la bondad es una dificultad eterna /

Somos temerosos de lo que nos hace diferentes /

Para escribir algo tienes que correr el riesgo de burlarte de ti mismo"

Son algunas citas escritas por Anne Rice

Estábamos conversando sobre algunos sitios del vasto y reconfigurado universo vampírico, uno de esos tantos chicos que se dejan fascinar por él, y yo. Me contaba cómo se había devorado en una semana los cuatro libros de la saga escrita por Stephanie Meyer Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer. Un promedio de 500 páginas por libro! Dice que son adictivos. Obviamente vió una y más veces Crepúsculo, la película, mientras espera la próxima entrega novelada en la letra de Sol de Medianoche y la futura producción fílmica en Luna Nueva, anunciada para Noviembre de este año.

Seguimos la charla, me trae una pila de DVDs y libros de relatos vampíricos y de otros seres, de esos que circulan las zonas de tinieblas. Me cuenta que está buscando además dar con una serie llamada True Blood, realizada por HBO. Se trata de una producción para TV basada en el libro Southen Vampire de la escritora Charline Harris. Dicen que según esos relatos, los vampiros pueden integrarse a la sociedad gracias a que unos científicos japoneses fueron capaces de inventar sangre artificial. Los protagonistas son una camarera con poderes telepáticos y un vampiro, de aquellos que desean dejar la sombra absoluta para entrar en alguna zona, de al menos media luz. Pero retomemos la ruta de los enlaces, parece ser que tras la eclosión de Crepúsculo (libro y película) vuelven a resurgir Anne Rice y sus Crónicas Vampíricas, de ellas la más reconocida fue "Entrevista con un vampiro". Muy cercanos a estos relatos "renacen" Los diarios de vampiros de Lisa Jane Smith, y entre todos aquellos enredados asoman otros renovados relatos vamp, los que se escriben en Medianoche, de Claudia Gray. La cuestión es que por aquí y allá surgen los metarelatos y comentarios de seguidores fans y (de otros no tanto), enredando, comparando unas y otras de estas narraciones vampíricas, en sus diversos formatos. Historias que comparten temas y motivos infaltables, romances al rojo vivo, pero de sangre y muerte, vampiros, hombres lobos y heroínas vampiras o humanas, pero nunca en rol de presas víctimas. Como agregado a las tantas mezclas, los relatos se cargan cada tanto de ironías, ciertos sarcasmos, y desacralizaciones de lo desacralizado. Retomo una vez más el diálogo inicial, hablábamos con mi interlocutor de cómo surgían una y otra vez en Crepúsculo (film) algunos diálogos mechados de aquellos efectos retóricos. Sarcamos de personajes de ficción vampira que ironizan sobre otros de ellos, pero en sus versiones más estereotipadas de esas al mejor estilo Hollywoodense. Estereotipos en pugna en la arena del propio campo ficcional. Una fascinación se redobla en esto de la búsqueda de coincidencias e incoincidencias, tras el rastro de algún diferencial modo de relato erotizando muertes y sentimientos de unión casi imposibles. Y todo redireccionado por los desvíos de la deseada y a la vez evitada inmortalidad. Sigo nuevamente algunos trazados de la charla y los retomo en la red. Llego a unos entre otros de esos sitios devoradores de relatos vamp. En algunos de ellos, una variada galaxia de lectoras escriben a la sombras, siguiendo las rutas de sus cruces. Continúo, y en Dorama Manía una pareja de chicos comparten links para descargar doramas (series televisivas japonesas) y libros de esos que transitan los variados relatos sanguíneos de personajes y romances "neodark". Después de estas breves idas y vueltas vampíricas, de charlas y búsquedas por aquí y allá, mientras las sigo y pienso en escribir esta entrada, me quedo con una sensación (entre otras también dando vueltas). El vampirismo se está reformateando tras algunas huellas de estas y otras reconfiguradas producciones. Pero y yendo mucho más allá, lo hacen al ritmo de una expansiva onda amplificada por receptores/catalizadores en un diverso universo adolescente (y no tanto). Un macroespacio motorizado por búsquedas cruzadas, tejiendo redes ahí donde lo vampírico es, nada más y nada menos, que uno entre tantos otros reactivadores estados de conexión.

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